Reforma laboral: por qué periodistas de todo el país salieron a defender una ley histórica
- Telediario Digital

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Periodistas de todo el país se movilizaron en el Congreso para frenar la derogación del Estatuto del Periodista. La discusión no es solo laboral: está en juego la calidad, la diversidad y la independencia de la información en la Argentina.

La defensa del Estatuto del Periodista volvió al centro del debate político y sindical. Este miércoles 4 de febrero , trabajadores de prensa de distintos medios del país realizaron una conferencia de prensa frente al Congreso de la Nación para rechazar su derogación, incluida en el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei.
La norma, sancionada en 1944, no surgió como un privilegio sectorial sino como una respuesta histórica a la transformación del periodismo en una industria. Desde entonces, reconoce a los periodistas como trabajadores y no como “bohemios ilustrados” al servicio de empresas que invocaban la libertad de expresión para eludir derechos laborales. La norma no es un privilegio, sino una herramienta que equilibra la relación entre trabajadores y empresas mediáticas, en una industria atravesada por la concentración y la precarización.
Durante la conferencia, organizada por Sindicato de Prensa de Buenos Aires y la FATPREN (Federación Argentina de Trabajadores de Prensa), referentes gremiales y legisladores advirtieron que eliminar el Estatuto implica un retroceso institucional.
“Si se degrada el trabajo periodístico, se degrada la información que recibe la sociedad”, fue una de las ideas más repetidas.
El impacto sería aún mayor: sin una ley nacional, las condiciones laborales quedarían libradas a negociaciones fragmentadas, profundizando desigualdades entre periodistas del interior y los grandes centros urbanos. Un país con periodistas de primera y de segunda es, también, un país con ciudadanos desigualmente informados.
En ese sentido, el Foro de Periodismo Argentino alertó que la derogación violaría el principio de progresividad de derechos y afectaría garantías claves como la estabilidad laboral y la protección de fuentes, pilares de la libertad de expresión en una democracia.
La historia muestra que el Estatuto no nació de un favor del poder, sino de la organización colectiva del gremio frente a un escenario de concentración y precarización. Hoy, en un contexto distinto pero con tensiones similares, la discusión vuelve a ser la misma: si el periodismo es solo un costo a recortar o un derecho social que el Estado debe proteger.




