La lechería otra vez en crisis: productores asfixiados y un modelo que no cambia
- Telediario Digital
- hace 50 minutos
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Con precios congelados, costos en alza, presión impositiva récord y problemas climáticos, la lechería vuelve a quedar en el centro del debate. Desde el sector primario advierten que el esquema actual expulsa productores y pone en riesgo economías regionales enteras.

La producción lechera argentina atraviesa, una vez más, un escenario crítico. El arranque del año encuentra al sector con precios del litro de leche prácticamente congelados desde el año pasado, costos de producción en alza y una fuerte carga impositiva que, según denuncian los productores, vuelve inviable cualquier horizonte de crecimiento.
En diálogo con Telediario Federal, Alfredo Cardoso, referente del sector, quien advirtió que la crisis no solo alcanza a los tambos sino a toda la cadena. “Hace más de 30 años que el productor primario es el que absorbe todos los vaivenes económicos. Cuando algo mejora, nunca llega al tambo; cuando empeora, siempre lo paga el productor”, señaló.
Uno de los puntos más cuestionados es la formación del precio de la leche. Cardoso fue contundente: “Es unilateral. Lo fija la industria y el productor no tiene poder de negociación”. A eso se suma una presión impositiva que ronda los 32 tributos entre impuestos municipales, provinciales y nacionales, lo que representa un porcentaje significativo del ingreso del tambo. “No se puede producir sin un horizonte claro y sin incentivos”, remarcó.
El impacto no es solo económico. En términos federales, la lechería es una economía regional clave para provincias como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, donde sostiene empleo, movimiento comercial y arraigo en pueblos del interior. “Cuando un tambo cierra, no se pierde solo producción: se resiente toda la economía local”, advirtió el dirigente rural.
A este escenario se suma el factor climático. Las lluvias fueron desiguales y las altas temperaturas afectaron las reservas forrajeras y los cultivos destinados a la alimentación del rodeo. “Eso va a pegar directo en la producción y se va a sentir con más fuerza en el segundo semestre”, anticipó Cardoso.
El diagnóstico se repite más allá de los cambios de gobierno. “Cambian los signos políticos, pero los problemas de fondo siguen sin resolverse”, sostienen desde el sector. Sin políticas de largo plazo y con un esquema que concentra decisiones en pocos actores, la lechería vuelve a encender una señal de alarma que impacta de lleno en las economías regionales.

