Vendimia en alerta: bodegas en crisis, precios bajos y productores sin certezas
- Telediario Digital

- 4 feb
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Con bodegas en crisis financiera y la vendimia a punto de comenzar, productores advierten que no habrá compra de uva o que se pagará a valores muy bajos. Alertan por plazos extendidos, falta de adelantos y un posible efecto dominó en toda la vitivinicultura.

La crisis financiera que atraviesan algunas de las principales bodegas del país ya comenzó a sentirse con fuerza en el eslabón más vulnerable de la cadena vitivinícola: los productores primarios. A pocos días del inicio de una nueva vendimia, crece la preocupación por la falta de compradores, los bajos precios y los plazos de pago cada vez más extensos.
Mientras en Bodega Norton avanzan los plazos judiciales para el concurso de acreedores y en Bodegas Bianchi se acumulan cheques rechazados que elevan la deuda por encima de los $1.200 millones, el efecto derrame ya impacta de lleno en el campo. A estos casos se suma la delicada situación de otras firmas del sector, lo que profundiza un escenario de incertidumbre generalizada.
Según fuentes de la actividad, los desajustes financieros y los recortes aplicados por varias bodegas para sostener sus balances comenzaron a trasladarse a proveedores y, especialmente, a los productores de uva. En algunos casos, ya fueron advertidos de que directamente no habrá compra de materia prima durante esta temporada.
Desde la zona Este, el productor Luis Cañas advirtió que el problema no se limita a empresas puntualmente complicadas: “Nos dicen que muchos no van a comprar uva y que algunas variedades, sobre todo tintas, directamente no las van a querer”. A esto se suman tres factores que agravan el panorama: la ausencia de adelantos de cosecha, los extensos plazos de pago y el temor a nuevas cesaciones de pagos una vez que la uva ya esté entregada.
En cuanto a los adelantos, Cañas explicó que las bodegas no están ofreciendo financiamiento previo y que, cuando lo hacen, aplican tasas similares a las bancarias. Respecto a los pagos, la situación es aún más crítica: “Te dicen que te van a pagar de junio a diciembre de 2026”, señaló. El temor de los productores es que se repita un escenario ya vivido en otras crisis del sector, con convocatorias de acreedores una vez recibida la uva.
La preocupación no se limita a una sola provincia. Productores de San Juan y Mendoza vienen manteniendo contactos ante lo que describen como un clima de “psicosis” en la actividad. “Tenemos miedo de que esto genere un efecto dominó”, advirtió Cañas, con más de tres décadas en la producción vitícola.
Desde la Corporación Vitivinícola Argentina, su presidente Mario González reconoció que el impacto es inevitable. Si bien sostuvo que aún no hay certezas sobre un efecto masivo, admitió que la situación de grandes empresas necesariamente repercute en el conjunto del sector.
Para los productores, el diagnóstico es claro: la crisis no se explica ni por un derrumbe del consumo ni por un sobrestock significativo. “El stock de diciembre de 2025 es similar al del año anterior y el consumo cayó apenas un 4%”, señaló Cañas. En ese contexto, advierten que el ajuste vuelve a recaer sobre quienes producen, en un esquema que vuelve a tensionar a toda la vitivinicultura argentina.
A este escenario se suma otro punto clave: el precio. Según estimaciones de los productores, el kilo de uva podría pagarse alrededor de $220, un valor incluso inferior al de campañas anteriores. En 2024, el Gobierno de Mendoza había intervenido el mercado comprando uva para mosto a $230 por kilo, referencia que hoy queda por encima de las proyecciones actuales.




