Ola polar extrema en Estados Unidos: frío récord, caos y alertas
- Telediario Digital
- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura
Una ola polar sin precedentes golpea a Estados Unidos con temperaturas extremas, víctimas fatales, vuelos cancelados y millones de personas bajo alerta. Desde Nueva York, un corresponsal argentino describió un “mundo blanco” atravesado por el frío ártico y el colapso de servicios.
La irrupción de un vórtice polar combinado con tormentas invernales provocó una situación crítica en amplias zonas de Estados Unidos. El frío extremo dejó al menos una decena de muertos, la mayoría personas en situación de calle, y obligó a cancelar miles de vuelos en los principales aeropuertos del país.

El fenómeno afecta tanto a regiones acostumbradas al invierno severo como a estados del sur que no suelen enfrentar estas temperaturas. En lugares como Texas y Tennessee se registraron mínimas históricas, con lluvias heladas que derribaron cables, árboles y provocaron cortes masivos de energía eléctrica, un problema grave en zonas donde la calefacción depende de la red.

Desde Nueva York, el periodista argentino Mauricio Zabalza, relató que la sensación térmica descendió por debajo de los 15 grados bajo cero.
“No es solo la nieve, es la combinación con el frío ártico lo que vuelve todo más peligroso”, explicó.
En la ciudad, el transporte público funcionó de manera parcial, no hubo clases ni bancos abiertos, y se pidió a la población permanecer en sus casas.

Mientras Manhattan mostró una postal casi turística —con visitantes en Central Park y Times Square—, el panorama fue más complejo en áreas suburbanas y rurales, donde los autos quedaron literalmente enterrados bajo la nieve y el hielo.
“Ahí se ve la desigualdad del impacto: el centro se limpia rápido, pero en los barrios periféricos todo cuesta el doble”, describió el corresponsal.
Las autoridades estatales activaron refugios, reforzaron alertas y pidieron especial cuidado con adultos mayores y personas vulnerables. Los gobernadores insistieron en no subestimar el temporal y en prepararse ante posibles nuevos cortes de energía.
Recién cuando el clima dé tregua se conocerá el saldo final de una ola polar que ya quedó marcada como una de las más duras de los últimos años.

