Fenómenos meteorológicos extremos y una pregunta que atraviesa a todo el país: ¿estamos preparados?
- Telediario Digital
- hace 3 horas
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Lluvias históricas, alertas constantes y ciudades que colapsan en pocas horas. El doctor en Agrometeorología Roberto Seiler explicó por qué estos eventos forman parte del clima, qué cambió en nuestra vulnerabilidad y por qué la prevención es la clave que sigue faltando.

Las alertas meteorológicas se volvieron parte del paisaje cotidiano. Lluvias intensas, sequías prolongadas y fenómenos extremos aparecen con mayor frecuencia en la agenda y en la vida diaria. Pero, ¿realmente hay más eventos o somos más vulnerables?
En diálogo con Telediario Federal, el doctor en Agrometeorología Roberto Seiler manifestó que “El clima siempre fue variable. Las lluvias extremas y las sequías existieron desde hace décadas”. Ejemplos sobran: inundaciones históricas, tornados aislados, ciudades anegadas en pocas horas. Lo que cambió, según Seiler, es la exposición: hoy dependemos más de servicios, infraestructura y comunicaciones que se ven rápidamente afectadas.
En ese contexto, las alertas se multiplican. No necesariamente porque haya más fenómenos, sino porque hoy se comunica más y antes. “Emitir una alerta es prevención. Sirve para que la gente esté atenta”, señaló. Además, los sistemas de medición son cada vez más precisos, aunque todavía existe un margen de imprevisibilidad.
El foco, remarcó, debería estar en la preparación. Protocolos claros, mesas de trabajo locales y coordinación entre municipios, provincias y Nación. “No todo es inversión millonaria. Muchas veces es sentarse, pensar escenarios posibles y definir quién hace qué cuando ocurre una emergencia”, sostuvo.
En el sector agropecuario, ese concepto ya está incorporado: diversificación de cultivos, fechas de siembra y tecnología permiten que una misma sequía cause hoy menos daño que años atrás. Para Seiler, ese modelo de anticipación es el que debería replicarse en ciudades y comunidades.
El clima no se puede controlar. La forma en que respondemos, sí. Y en un escenario de eventos extremos, la diferencia entre el impacto y la tragedia suele estar en la prevención.

