A mal Monte(oliva) vas por leña
- Telediario Digital

- 15 feb
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Actualizado: 16 feb
Por Guillermo Geremía | El refrán popular que titula la columna y el juego de palabra que incluye al apellido de la Ministra de Seguridad de la Argentina refiere de manera irónica a alguien que se equivoca de lugar o de persona para pedir ayuda, conseguir algo o resolver un problema. En su primer conflicto social de proporciones en donde tuvo que intervenir la segunda de Patricia Bullrich nos trajo a la memoria su pasado de ineficacia y complicidad con las fuerzas del orden cuando fuera efímera Ministra de Seguridad de la Provincia de Córdoba.

La impericia y/o connivencia de Monteoliva para detectar, identificar y detener a los responsables del sainete de las molotov y el camión hidrante son impropias de una autoridad con semejante responsabilidad pero propias de su pasado de empatía y ocultamiento en favor de los uniformados.
Recordemos que en Córdoba fue integrante del gabinete de De la Sota menos de 4 meses, entre el 16 de septiembre y el 9 de diciembre de 2013. Tuvo que renunciar por un levantamiento policial que dejó sin seguridad a la Capital y la docta fue por una noche botín de los saqueadores. El álbum fotográfico de la historia provincial tiene la instantánea del Gobernador sentado en el aeropuerto de Panamá esperando por regresar a un Provincia sin policías. La Ministra era Monteoliva.

“Es difícil identificar a estos violentos, son los mismos que prendieron fuego un auto en marzo de 2025”, le dijo la Ministra para justificar que a “la banda MOLOTOV” la dejaron hacer estando rodeados de policías. Son los mismos que la pudren cada vez que hay una manifestación de protesta. Quienes quemaron el móvil de Cadena 3 y un patrullero de la policía de la ciudad de Buenos Aires. Es la página 1 del manual del infiltrado escrito por la ahora Senador Bullrich. Monteoliva se lo sabe de memoria porque siempre fue protectora de los uniformados.
La cordobesa era asesora del policía Alejo Paredes que era Ministro de Seguridad de De la Sota cuando estalló el narco escándalo policial que se llevó puesto al titular de la cartera. El caso expuso la corrupción dentro de la Policía de Córdoba. En julio de 2025 la Corte Suprema rechazó los pedidos los recursos presentados por los abogados de los oficiales policiales condenados. Entre ellos, Rafael Sosa, ex Jefe de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, tristemente célebre por desviar en Río Cuarto, la investigación para encontrar a los autores del crimen de Nora Dalmasso, que aún continúa impune. Sosa había sido capacitado en el combate al narco por Alejandra Monteoliva, que estuvo 20 años asesorando policías en Colombia.
“Cuando se compruebe lo que realmente sucedió–afirmó Monteoliva en 2013–, no sé con qué cara vamos a mirar a los que hemos culpado con tanta severidad, a los que hoy están detenidos y hemos tildado como narcopolicías”, en declaraciones al diario La Voz del Interior.
9 de los 8 policías imputados fueron mantenidos tras las rejas y condenados, entre ellos el comisario Gustavo "El Huevo" González, ex jefe de inteligencia de Drogas Peligrosas, en el marco de la causa que instruyó el fiscal federal Enrique Senestrari. Los uniformados fueron imputados del delito de asociación ilícita, junto al civil Juan “El Francés” Viarnes, un agente encubierto ilegal que prestó servicios para Drogas Peligrosas, y luego los denunció. Viarnes fue asesinado en Florencio Varela hace un mes. El denunciante del narco escándalo que se llevó puesto a los policías amigos de la asesora en seguridad en Córdoba fue acribillado en un confuso episodio, ahora que Monteoliva es Ministra de Seguridad de la Nación. Pura casualidad.

La foto precedente fue publicada por el periodista Dante Leguizamón cuando Monteoliva negaba la existencia del narco escándalo cordobés. Se la ve sonriente del brazo con el Comisario González, jefe de inteligencia, uno de los mimados de la hoy negadora de infiltrados en marchas. “El Huevo” se capacitó en Colombia, Chile y Ecuador. En este último país se sacó la foto con traje de gala junto a la ministra (provincial ayer, nacional hoy), que lo acompañó especialmente al curso para mostrarlo como uno de los ejemplos de la Policía de Córdoba”, según el periodista del multimedio de la Universidad Nacional de Córdoba. La foto en sí mismo no implica sospecha alguna, pero sirve para explicar el enojo del Fiscal Senestrari porque la por entonces funcionaria de De la Sota nunca se interesó por el curso de la causa que involucraba a sus amigos policías que manipulaban pruebas ,extorsionaban a los investigados, sustraían drogas de allanamientos que luego en parte eran “plantadas” a supuestos sospechosos.
1 década después de su fugaz y fallido paso como autoridad policial volvió a la escena policíaca Argentina. Durante todo ese tiempo asegura se desempeñó como capacitadora en seguridad en Colombia, el kilometro cero del negocio de la droga. Según su c.v. fue “consultora internacional para organismos multilaterales y asesora de gobiernos en materia de políticas públicas, gestión del desarrollo y seguridad ciudadana. Realizó “numerosas publicaciones y es miembro de redes y asociaciones internacionales en estas temáticas. Fue asesora académica y curricular de la Policía Nacional de Colombia. Coordinadora del Programa de Seguridad Ciudadana del Instituto Federal de Gobierno de la Universidad Católica de Córdoba. Directora del Observatorio del Delito y la Violencia de la Provincia de Córdoba y Directora de Planificación y Capacitación del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Córdoba”.
Con semejante experiencia cuesta creer que no pueda mandar a detener a 4 personas que preparaban bombas incendiarias caseras frente a un pertrechado escuadrón de policías federales y eran trasmitidos en directo por los canales de televisión.
En sus apariciones públicas tras los hechos responsabilizó a “violentos militantes de izquierda” que el gobierno libertario califica como “organizaciones terroristas”. Difícilmente culpe a algún integrante de una fuerza de seguridad porque sería auto incriminarse y por su pasado personal los defiende ya sea que el delito quede registrado en un video o con condena judicial firme. Tanto como pedirle peras al olmo, ir al Monteoliva en busca de seguridad es presagio de que la gestión fallará.
Así son las cosas.




