Crisis de la yerba mate: quiebras, cheques rebotados y chacras en venta en Misiones
- Telediario Digital
- hace 16 minutos
- 2 Min. de lectura
Productores yerbateros denuncian que el precio de la hoja verde cayó de $410 a $180 por kilo tras la apertura de importaciones. Hablan de cheques sin fondos, endeudamiento y familias que emigran a Brasil en busca de trabajo.
La crisis de la yerba mate volvió a encender alarmas en el norte argentino. En diálogo radial, el productor misionero Cristian Klingbeil describió un escenario crítico: caída abrupta de precios, pagos incumplidos y chacras que hoy se venden “a mitad de precio”.
La actividad, que sostiene a más de 100.000 familias entre Misiones y el norte de Corrientes, atraviesa uno de sus momentos más delicados desde los años noventa.
Según su testimonio, en marzo de 2024 el kilo de hoja verde llegó a pagarse $410.
Actualmente el promedio ronda los $180 y, en muchos casos, ni siquiera se cobra en término. “Tenemos una avalancha de cheques rebotados impresionante”, afirmó, al advertir que productores pequeños están quebrando y desprendiéndose de maquinaria o tierras para sobrevivir.

Desde el sector señalan como punto de inflexión la liberación de importaciones de yerba desde Brasil y Paraguay. La medida impactó de lleno en el precio interno y reavivó el debate sobre si el libre mercado puede garantizar valores justos para las economías regionales.
Tras la crisis de los 90 y los tractorazos, se creó el Instituto Nacional de la Yerba Mate con el objetivo de regular la actividad. Productores sostienen que el organismo perdió herramientas y que el descalce regulatorio dejó al pequeño productor y al obrero rural como los más perjudicados de la cadena.
En Misiones hay entre 12.000 y 13.000 familias productoras, además de miles de trabajadores rurales, secaderos y molinos. Klingbeil alertó que crece el número de personas que cruzan el río Uruguay para trabajar en cosechas en Brasil ante la falta de ingresos.
También se analiza la posibilidad de un paro de cosecha desde marzo como forma de protesta. El reclamo central: algún instrumento que garantice precios y pagos efectivos.
La yerba mate es mucho más que un cultivo: es identidad y motor económico regional. Cuando el precio se desploma, el golpe no queda en la chacra. Se traslada al comercio local, al empleo y a toda la economía provincial.
El escenario inmediato es incierto. Si no hay respuestas, el conflicto podría escalar en las próximas semanas.

