Adicciones: “los pibes que buscan ayuda y están acompañados por la familia, hacen el proceso 50% más rápido”
- Telediario Digital
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Desde el Hogar de Cristo aseguran que el acompañamiento familiar es determinante en los tratamientos por consumos problemáticos. Afirman que cuando la familia se involucra, los procesos de recuperación avanzan mucho más rápido y con mejores resultados.
El acompañamiento familiar puede marcar la diferencia en los procesos de recuperación por consumos problemáticos. Así lo sostienen desde el Hogar de Cristo, donde aseguran que los pibes que llegan con respaldo de su entorno logran avances significativamente más rápidos.
“De los chicos que buscan ayuda y están acompañados por la familia, el proceso se hace un 50% más rápido”, explicó el padre Carlos Arce, coordinador del espacio en Río Cuarto. La experiencia surge del trabajo cotidiano con jóvenes que atraviesan consumos problemáticos desde edades muy tempranas.

Según detallaron, el problema no se limita a la sustancia. “Generalmente hay una vida atravesada por mucho dolor, violencia, abusos o situaciones que nunca se pudieron hablar”, señaló el psicólogo Pablo Nieva. Por eso, remarcan que el abordaje debe ser integral y sostenido en el tiempo.
En ese marco, la familia cumple un rol central, incluso cuando el joven no está dispuesto inicialmente a recibir ayuda.
“Muchas veces el pibe está tan anestesiado que no hay deseo de cambio. Ahí el primer paso es trabajar con la familia”, explicaron.
El acompañamiento no solo sostiene al joven, sino que también contiene a padres y madres que atraviesan situaciones de desgaste extremo.

Desde el Hogar de Cristo indicaron que el proceso es largo y no lineal. “Un pibe de 25 años puede llevar diez años consumiendo. Eso no se resuelve con una charla o una semana de entusiasmo”, advirtieron. La constancia, el vínculo y el trabajo en comunidad son claves para sostener los tratamientos.
Finalmente, destacaron la importancia de pedir ayuda a tiempo y no enfrentar la situación en soledad.
“Nadie se salva solo. Cuando hay red, cuando hay familia y comunidad, las chances de salir adelante se multiplican”, concluyeron.

