Sin colectivos en el interior: el paro de AOITA profundiza la pulseada por la reforma laboral
- Telediario Digital
- hace 19 horas
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 16 horas
La Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (AOITA) confirmó un paro total de 24 horas en adhesión a la medida convocada por la CGT. Este jueves 19 de febrero no habrá servicios interurbanos, lo que impactará de lleno en trabajadores, estudiantes y economías regionales.
La Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (AOITA) anunció que adherirá al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y suspenderá la totalidad de los servicios interurbanos durante 24 horas. La medida se concretará este jueves 19 de febrero y afectará a usuarios de toda la provincia.
“AOITA adhiere al paro general de 24 horas. Acompañamos la medida de fuerza de la CGT contra la reforma laboral”, señalaron desde el gremio en un comunicado difundido en redes sociales. Allí también enumeraron los “diez derechos laborales que se quitan con la reforma” impulsada por el Gobierno nacional.

Según el sindicato, la reforma laboral “implica un retroceso en derechos”, ya que facilitaría “despidos exprés”, ampliaría los períodos de prueba, reduciría indemnizaciones, limitaría las vías de reclamo y extendería la jornada laboral. También advirtieron que se licuarían las horas extras y se restringiría el derecho a huelga al ampliar las actividades obligadas a prestar servicios.
El paro no solo tensiona la discusión política en el Congreso. En el interior, la falta de interurbanos golpea de manera directa a trabajadores que se trasladan entre localidades, estudiantes universitarios y sectores productivos que dependen de la movilidad diaria. En muchas ciudades del interior, el colectivo interurbano es la única alternativa de conexión.
La medida reaviva un debate de fondo: cómo impactan las reformas estructurales en economías regionales que ya enfrentan caída del empleo formal y menor actividad. En provincias con fuerte dependencia del transporte terrestre, cualquier interrupción profundiza la fragilidad del entramado productivo y comercial.
Mientras la CGT ratifica el paro y el Gobierno defiende la reforma como una herramienta para “modernizar” el mercado laboral, el escenario abre interrogantes sobre la gobernabilidad y el costo político de avanzar sin consensos amplios. El jueves será una nueva prueba de fuerza en una discusión que recién empieza.

