Reforma laboral y dólar estable: el gobierno busca cerrar el capítulo antes de las sesiones
- Telediario Digital
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Con la reforma laboral en la recta final y un dólar que se mantiene calmo, el Gobierno acelera definiciones antes de la apertura de sesiones ordinarias. Analistas advierten que el desafío es reconvertir sectores golpeados sin profundizar daños en la producción del interior.

La reforma laboral es una de las prioridades que el oficialismo quiere dejar resuelta antes de la apertura de sesiones ordinarias. Para el Gobierno de Javier Milei, el capítulo laboral es clave dentro del proceso de reconversión económica que impulsa desde diciembre. El escenario financiero, con un dólar estable y compras sostenidas por parte del Banco Central de la República Argentina, le da margen político para avanzar.
En diálogo con Telediario Federal, el analista financiero Juan Cruz Campero sostuvo que “es innegable que el sistema laboral argentino no funciona bien” y que una reforma podría aliviar la estructura de costos de las empresas. Según explicó, el costo de contratar formalmente es muy superior al salario que recibe el trabajador, debido a la presión impositiva sobre empleador y empleado.
El punto más delicado está en la transición. Con apertura de importaciones y cambio de modelo, sectores industriales —muchos radicados en provincias— enfrentan una competencia externa más agresiva. Campero reconoció que “hay industrias que tienen muy complicado el panorama competitivo” y que no todas lograrán adaptarse.
Aquí aparece la tensión federal: mientras desde el centro se habla de eficiencia y flexibilización, en las economías regionales el impacto puede traducirse en suspensiones y cierres. La reconversión exige movilidad laboral, pero también condiciones reales para que nuevas actividades absorban mano de obra en el interior productivo.
¿viene la reforma tributaria?
Otro interrogante es si el Gobierno avanzará en una reforma tributaria de fondo. Para el analista, si la reforma laboral se aprueba sin grandes sobresaltos, el oficialismo podría “envalentonarse” y acelerar cambios impositivos. La presión tributaria sobre empresas es uno de los reclamos históricos del sector privado, especialmente fuera del Área Metropolitana.
En paralelo, el dólar atraviesa un período de calma. Con estacionalidad favorable y próximas liquidaciones del agro, el primer semestre aparece como una ventana de estabilidad. “Eso permite enfocarse más en el negocio y menos en especular con el tipo de cambio”, señaló Campero, destacando un cambio cultural tras años de volatilidad permanente
El segundo semestre dependerá de que la inflación continúe desacelerándose y de que el esquema cambiario mantenga previsibilidad. La reforma laboral, el frente tributario y la estabilidad del dólar conforman así un triángulo decisivo para el rumbo económico. El interrogante es si la transición será ordenada o si dejará costos más profundos en las provincias industriales.

