Identificaron a los 12 desaparecidos hallados en la perla y 11 nombres ya fueron revelados
- Telediario Digital

- hace 1 hora
- 2 Min. de lectura
La Justicia Federal confirmó este miércoles 18 de marzo las identidades de 11 de las 12 personas desaparecidas cuyos restos fueron encontrados en el predio donde funcionó el centro clandestino La Perla, en Córdoba. La familia de una de las víctimas pidió mantener la reserva.
A días de un nuevo 24 de marzo, Córdoba volvió a quedar atravesada por una noticia de enorme peso histórico y humano: la identificación de 12 personas desaparecidas cuyos restos fueron hallados en el predio de La Perla, uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio del interior del país.
Este miércoles, el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja dio a conocer públicamente 11 de esas identidades, mientras que una permaneció en reserva por pedido familiar.

Los restos habían sido encontrados durante excavaciones realizadas en la zona conocida como Loma del Torito, dentro del predio de Malagueño donde funcionó La Perla. El trabajo fue llevado adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense, que logró obtener perfiles genéticos a partir de restos óseos humanos desarticulados, una tarea compleja que permitió avanzar sobre una de las deudas más profundas de la historia reciente argentina.
Entre los nombres difundidos aparecen Ramiro Sergio Bustillo Rubio, José Nicolás Brizuela, Raúl Oscar Ceballos Cantón, Mario Alberto Nívoli Gauchat, Alejandro Jorge Monjeau López, Carlos Alberto D’Ambra Villares, Oscar Omar Reyes, Eduardo Jorge Valverde Suárez, Sergio Julio Tissera Pizzi y Elsa Mónica O’Kelly Pardo. En el caso de Adriana y Cecilia Carranza, el EAAF pudo establecer que los restos pertenecen a una de las hermanas, aunque no logró determinar con precisión a cuál de las dos.

Durante el anuncio, Vaca Narvaja sintetizó el alcance de este hallazgo con una frase contundente: “la persona desaparecida aparece”. Más allá del impacto judicial, el dato conmueve por lo que representa para las familias: la posibilidad de cerrar, al menos en parte, una espera de décadas.
“Ya no somos hijos de desaparecidos”, expresó una de las familiares, en una definición que condensa el peso simbólico y emocional de esta identificación.
La Perla funcionó entre 1976 y 1978 y se estima que por allí pasaron entre 2.000 y 2.500 personas, en su mayoría aún desaparecidas. El hallazgo de esta fosa y la identificación de las víctimas no solo reabre la memoria sobre el terrorismo de Estado, sino que también confirma que todavía quedan respuestas por encontrar.
Según se informó, en 2026 continuarán las tareas de prospección y excavación en otras áreas del predio.





