Docentes denuncian una pérdida salarial del 34% y las universidades vuelven a parar en todo el país
- Telediario Digital
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Los docentes universitarios iniciaron este lunes un paro nacional de una semana en reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la reapertura urgente de paritarias. Los gremios ya anticiparon nuevas medidas para marzo y abril, en un escenario que vuelve a poner en tensión a todo el sistema público universitario.

El conflicto universitario volvió a escalar este lunes con el inicio de un paro nacional docente de una semana, una medida que impacta en las universidades públicas de todo el país y que marca el arranque de un semestre atravesado por la disputa salarial y presupuestaria. La decisión fue resuelta por Conadu dentro de un plan de lucha progresivo que también prevé nuevas huelgas y una marcha federal universitaria con fecha propuesta para el 23 de abril.
El reclamo central apunta al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario vigente y a la falta de una convocatoria paritaria que recomponga salarios golpeados por la inflación. Según un relevamiento de Chequeado basado en datos de Conadu, los haberes docentes acumulan una pérdida real del 34% desde noviembre de 2023, mientras que el presupuesto universitario cayó 28,9% en términos reales entre 2023 y 2025.

En ese marco, el Gobierno nacional presentó en febrero un nuevo proyecto de financiamiento universitario que propone tres aumentos salariales de 4,1%, pero elimina puntos sensibles de la ley vigente: deja afuera la recomposición por lo perdido entre 2023 y 2024 y también quita la garantía de actualización atada a la inflación en cada tramo de negociación. Para los gremios y las universidades, el planteo oficial no resuelve el atraso sino que consolida el recorte.

El plan de lucha, además, ya tiene próximas fechas. Conadu anunció nuevas medidas para la semana del 20 de marzo y para la del 27 de abril, además de la marcha federal y de acciones de visibilización como una “carpa por la universidad y la soberanía” en distintas ciudades. El mensaje político es claro: el conflicto no se apaga con una semana de huelga, sino que amenaza con atravesar todo el semestre si no hay una respuesta concreta de la Casa Rosada.
En un país donde el financiamiento universitario ya fue motivo de marchas masivas, vetos, judicialización y pulseadas legislativas, el nuevo paro reabre una discusión de fondo: si el ajuste fiscal también se descargará sobre uno de los pocos entramados verdaderamente federales que todavía sostienen investigación, formación y desarrollo en todo el territorio. Y esa pelea, a diferencia de otras, ya no se juega sólo en los rectorados: vuelve a las aulas, a las calles y a la agenda política nacional.

