La causa dio un giro clave: Se agravó la imputación y ahora la justicia define su situación
- Telediario Digital
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Con la muerte de la víctima, el detenido por el asesinato de Paolo de la Fuente, la imputación se agravó y la Justicia definirá su situación procesal en los próximos días.
En medio del fuerte impacto social que aún sacude a Río Cuarto, se confirmó que Agustín Brian Vilches (26), el único detenido por el ataque, confesó haber sido el autor de los disparos que terminaron con la vida de Paolo de la Fuente (37). La admisión se produjo en una primera declaración tras su arresto, en el marco de allanamientos ordenados para esclarecer el hecho.

Con la muerte de la víctima, ocurrida dos semanas después del ataque, la situación del acusado cambió de manera sustancial. La imputación pasó a ser homicidio calificado, por lo que Vilches deberá volver a ser indagado. En tribunales hay expectativa por saber si ratificará su confesión inicial o modificará su postura, luego de haber designado un nuevo abogado defensor.
El crimen ocurrió la noche del 7 de enero, cuando De la Fuente circulaba en moto por barrio Fénix. Según la investigación, un auto lo embistió y lo arrastró unos 20 metros. Luego, el conductor descendió del vehículo y disparó 15 veces a las piernas. Más tarde se estableció que el atacante lo confundió con otra persona con la que mantenía un conflicto previo.

Paolo fue trasladado de urgencia al Hospital San Antonio de Padua, donde los médicos debieron amputarle una pierna para intentar salvarle la vida. Pese a los esfuerzos, murió dos semanas después, profundizando el dolor de su familia y la indignación social.
Actualmente, la causa es tramitada por la Fiscalía de Instrucción de Laboulaye, tras el apartamiento del fiscal Daniel Miralles en Río Cuarto. Fuentes judiciales indicaron que la situación procesal de Vilches se definiría la próxima semana.

La noche del miércoles, familiares y amigos marcharon por el centro de la ciudad para exigir justicia. La imagen más fuerte fue la de la hija de 7 años de Paolo, con una remera que decía “Justicia por mi papá”, un reclamo que volvió a poner en foco la violencia extrema, el uso de armas y la necesidad de respuestas urgentes del Estado frente a hechos que conmocionan a toda la comunidad.

