Científicos argentinos prueban un virus del resfrío para frenar metástasis de cáncer colorrectal
- Telediario Digital

- hace 8 horas
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Un equipo liderado por el investigador del CONICET Osvaldo Podhajcer desarrolló un virus del resfrío modificado que, en modelos preclínicos, logra eliminar metástasis de cáncer colorrectal en el hígado en más de la mitad de los casos. El proyecto, al que AFULIC acompaña desde Río Cuarto, se acerca al paso clave: pedir autorización para probar la terapia en pacientes, aunque el gran obstáculo siguen siendo los fondos.
El cáncer de colon es uno de los tumores más frecuentes y más difíciles de tratar cuando se detecta en etapas avanzadas. En ese escenario, científicos argentinos dieron un paso que ya entró en el radar internacional: crearon un virus del resfrío modificado que “caza” células tumorales y reduce las metástasis en modelos animales.
La investigación está encabezada por el doctor en Ciencias Biológicas Osvaldo Podhajcer, investigador superior del CONICET y referente del laboratorio de la Fundación Leloir con el que colabora afulic.
En diálogo con Telediario, Podhajcer explicó que se trata de un avance todavía experimental, pero con resultados “fuertes, potentes y específicos” en cáncer colorrectal.
A partir de un análisis bioinformático con inteligencia artificial, el equipo seleccionó dos genes clave y modificó un virus del resfrío para que reconozca distintas poblaciones de células dentro del tumor. “La gracia es atacar varias al mismo tiempo, para que ninguna se escape y vuelva a repoblar el tumor”, resumió el investigador.

Uno de los datos más impactantes es la vía de administración: el virus se inyecta por vena y no directamente en el tumor. Desde el torrente sanguíneo viaja hasta las metástasis en el hígado y, en más de la mitad de los casos estudiados, logra eliminarlas.
Además, el equipo combinó este “virus inteligente” con quimioterapia en dosis bajas —para reducir la toxicidad— y con una inmunoterapia ya usada en tumores avanzados.
“Las dos juntas son mejores que cada una por separado”, contó Podhajcer, que remarcó que la calidad de vida del paciente es uno de los ejes del enfoque.
Detrás de este desarrollo de frontera hay una trama bien federal. Desde Río Cuarto, afulic viene sosteniendo económicamente al grupo de Podhajcer desde hace años, en un contexto de crisis económica y ajuste sobre el sistema científico-tecnológico.
“Hoy una organización como afulic es casi central en nuestra dinámica”, admitió el investigador, y recordó que gracias a esas donaciones la investigación llegó al punto de estar en condiciones —desde lo científico— de pedir un ensayo clínico en un plazo de entre seis meses y un año, si se consiguen los recursos para los estudios regulatorios de toxicidad.
El impacto potencial no se limita a Buenos Aires o a los grandes centros urbanos. El cáncer colorrectal golpea con fuerza en las provincias, donde muchas veces el diagnóstico llega tarde y las opciones terapéuticas son más limitadas. Una estrategia que combine virus oncolíticos, quimioterapia menos tóxica e inmunoterapia podría cambiar el pronóstico de pacientes de todo el país, siempre que el salto hacia los ensayos clínicos no quede frenado por la falta de financiamiento.
En paralelo, el mismo grupo investiga abordajes similares para cáncer de pulmón, de ovario y sarcomas.
El próximo capítulo dependerá de decisiones políticas, fondos públicos y privados y del apoyo sostenido de la sociedad civil. Mientras el equipo ajusta el desarrollo para producir el virus bajo normas de buenas prácticas clínicas y coordina estudios de seguridad en el Centro de Medicina Comparada de Sunchales, la pregunta es si Argentina podrá transformar este hallazgo en un tratamiento disponible en hospitales.
Lo que ya quedó demostrado es que, con respaldo social y mirada federal, la ciencia hecha en el país puede competir en la primera liga del mundo.




