Villa María vuelve a latir: el festival de peñas apuesta a crecer y cruzar fronteras
- Telediario Digital
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Con 58 años de historia, el Festival de Peñas de Villa María se prepara para una nueva edición con figuras nacionales e internacionales, fuerte impacto económico regional y el desafío de proyectar la marca ciudad más allá del país.
Villa María ya vive la cuenta regresiva para una nueva edición del Festival Nacional de Peñas, uno de los eventos culturales más importantes del interior del país.
A quince días del inicio, la ciudad se pone en modo festival con actividades previas, alta demanda turística y una grilla que reúne a 25 artistas de primer nivel en cinco noches consecutivas.

El secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales, Marcos Bovo, destacó que el festival “es una marca identitaria de la ciudad” y remarcó el desafío de esta edición: llevar el nombre de Villa María “más allá de las fronteras argentinas”.
En ese sentido, confirmó la presencia de artistas internacionales y la venta de entradas en al menos siete países de América.
La actividad comenzará incluso antes del show inaugural. Desde el jueves previo se pondrá en marcha el llamado “recorrido peñero”, con espectáculos gratuitos, patios gastronómicos, ferias de emprendedores y peñas folclóricas a la vera del lago, en la costanera. Una antesala pensada para integrar a vecinos y turistas, y extender el movimiento cultural por toda la ciudad.
Uno de los ejes centrales del festival es la diversidad artística. “El desafío es sostener la calidad y lograr una convivencia armónica de géneros”, explicó Bovo. La grilla incluye pop, folklore, cuarteto y música latina, con noches que ya muestran una altísima demanda, como la jornada inaugural folclórica, prácticamente agotada.
Más allá de lo cultural, el festival tiene un fuerte impacto económico regional. Según datos del municipio, la ocupación hotelera se extiende a localidades vecinas y genera movimiento en gastronomía, comercio y servicios.
“Cuando Villa María está en su pico, la región también se beneficia”, señaló el funcionario, marcando una lógica federal y de derrame económico.
Los excedentes del evento, en tanto, se reinvierten en infraestructura, mejoras técnicas del anfiteatro y programas deportivos y turísticos. Una apuesta sostenida en el tiempo que consolida al festival como una política pública cultural y como motor económico en una provincia donde los festivales son una verdadera industria.











