Tucumán en alerta: tres muertos, rutas colapsadas y miles de afectados tras un temporal devastador
- Telediario Digital
- hace 3 horas
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Las lluvias extremas dejaron víctimas, evacuados y graves daños en infraestructura. Denuncian falta de obras y respuestas tardías en zonas críticas.

La provincia de Tucumán atraviesa una de las situaciones más críticas de los últimos años tras el fuerte temporal del fin de semana (4 y 5 de abril), que dejó al menos tres personas fallecidas, miles de afectados y severos daños en rutas, viviendas y servicios básicos.
El saldo más doloroso incluye la muerte de un adolescente por descarga eléctrica y una pareja que fue encontrada sin vida dentro de su vehículo tras quedar atrapada por el avance del agua. Las víctimas, identificadas como Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32), regresaban de un evento cuando fueron sorprendidas por el temporal.

Lluvias extremas y colapso total
Según el testimonio del periodista tucumano Carlos Rosznercki, en diálogo con Telediario Federal, en algunas zonas cayeron hasta 270 milímetros en pocas horas, un volumen que desbordó ríos y canales en toda la provincia.
El río Chirimayo fue uno de los más críticos: creció de manera repentina y arrasó con todo a su paso, especialmente en el sur provincial. En localidades como Aguilares, Santa Ana y Río Chico, familias enteras debieron refugiarse en los techos de sus casas mientras esperaban ser rescatadas.
“Había gente pidiendo ayuda desesperada, con niños arriba de los techos, rodeados completamente por el agua”, relató el periodista.
Zonas aisladas y caminos destruidos
Uno de los focos más dramáticos se registró en Las Salinas, en el departamento Burruyacú, donde el agua y el barro destruyeron viviendas, caminos y pertenencias. A esto se suma la situación crítica en Calera, donde la ruta 330 —que figura como pavimentada— es en realidad un camino de tierra completamente intransitable.
Los caminos rurales quedaron literalmente destruidos: socavones, cortes totales y sectores donde solo se puede avanzar a pie. En muchos casos, ni ambulancias ni equipos de emergencia pudieron acceder a tiempo, lo que volvió a poner en discusión la infraestructura y la planificación.
Clases suspendidas y emergencia vigente
Ante este escenario, el Gobierno provincial decidió suspender las clases en todo el territorio al menos hasta el viernes, tanto por razones de seguridad como por la imposibilidad de traslado en muchas zonas.
La provincia, además, continúa bajo el marco de Emergencia Hídrica y Social (Ley N° 7875), recientemente prorrogada hasta diciembre de 2026, lo que evidencia que este tipo de eventos no son aislados, sino parte de una problemática estructural.

El temporal dejó al descubierto una realidad que se repite en varias provincias del interior: obras parciales, defensas incompletas y falta de planificación integral.
Según se explicó, los trabajos sobre ríos suelen cubrir solo algunos tramos, lo que provoca que, ante crecidas intensas, el agua termine desbordando por sectores no intervenidos. El resultado: inundaciones en zonas productivas, barrios enteros bajo agua y comunidades aisladas.
El impacto no es solo social, sino también económico: pérdida de producción, interrupción del transporte y costos millonarios para reconstruir infraestructura básica.
Aunque el agua comenzó a drenar en algunas zonas, la situación sigue siendo delicada. Muchas familias intentan ahora recuperar lo poco que quedó, mientras el barro y la destrucción marcan el panorama.

