Superancianos: el estudio que investiga por qué algunas personas llegan a los 100 con memoria y vitalidad de décadas más jóvenes
- Telediario Digital

- 3 feb
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Un estudio internacional analiza a un grupo reducido de adultos mayores que superan los 80 y hasta los 100 años con una memoria comparable a la de personas de 40 o 50. La investigación busca claves para un envejecimiento más largo y saludable.

Vivir más y vivir mejor ya no parece una excepción. En las últimas décadas, la expectativa de vida creció de manera sostenida y hoy no resulta extraño encontrar personas de 90 o incluso más de 100 años con un nivel de autonomía y lucidez notable. En ese contexto, un grupo de investigadores puso el foco en un fenómeno particular: los llamados “superancianos”.
Se trata de adultos mayores de 80 años que mantienen funciones cognitivas y memoria comparables a las de personas varias décadas más jóvenes. Este grupo reducido es objeto de estudio por parte de la Universidad de Chicago, que creó un centro específico para analizar las claves del denominado “súper envejecimiento”.
Uno de los casos que más llamó la atención es el de Edith Smith, una mujer de 111 años que participa del proyecto y que decidió donar su cerebro a la ciencia tras su fallecimiento. El objetivo es analizar en profundidad las cortezas cerebrales y comprender por qué, a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las personas mayores, no presentan el adelgazamiento típico asociado al paso del tiempo.
Los investigadores destacan que estos superancianos no solo muestran una memoria excepcional, sino también una calidad de vida elevada.
Actividad física constante, vínculos sociales fuertes, una mente activa con propósito y una actitud positiva frente a la vida aparecen como factores comunes en la mayoría de los casos estudiados.
Uno de los aspectos que más interés genera es el concepto de “mente activa con propósito”. No se trata solo de leer o mantenerse informado, sino de tener objetivos claros, proyectos personales y una motivación cotidiana que impulse a seguir aprendiendo, participando y vinculándose con otros.
El impacto potencial de este estudio va mucho más allá de un grupo reducido de personas en Estados Unidos y Canadá. Si la ciencia logra identificar con precisión los factores que influyen en este tipo de envejecimiento, podría abrirse un camino clave para mejorar la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo, en una sociedad cada vez más longeva.



