“Sin duda, el bioetanol es una contribución al desarrollo de las economías federales”
- Telediario Digital

- hace 21 minutos
- 2 Min. de lectura
El aumento en el corte de bioetanol fue celebrado por el sector azucarero y del maíz. Desde el interior productivo aseguran que puede generar empleo, inversiones y sustituir importaciones, aunque advierten sobre límites si no se convierte en política obligatoria.

El anuncio de un mayor uso de bioetanol en las naftas fue recibido con fuerte respaldo desde las economías regionales.
En diálogo con Telediario, Jorge Ferjo, presidente del Centro Azucarero Argentino, aseguró que se trata de “una muy buena noticia” en un contexto donde la industria venía reclamando medidas para potenciar el sector.
Actualmente, las naftas en Argentina contienen un 12% de bioetanol, dividido entre la producción proveniente de la caña de azúcar y la del maíz. Según explicó Ferjo, elevar ese porcentaje permitiría reducir la necesidad de importar combustibles, en un escenario donde el país ya debió traer nafta del exterior para abastecer la demanda interna .
El dirigente también remarcó el impacto ambiental de la medida, al señalar que el bioetanol tiene menores emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles fósiles. Pero el eje central del planteo está en otro punto: el desarrollo federal. “La capacidad industrial para aumentar el corte ya está instalada”, explicó, al tiempo que subrayó que esto puede traducirse en más actividad económica en provincias como Tucumán, Salta y Jujuy, así como en Córdoba, Santa Fe y San Luis.
En ese sentido, el avance del bioetanol aparece como una oportunidad concreta para agregar valor en origen y fortalecer las economías del interior, históricamente relegadas frente a los grandes centros urbanos. Solo en la industria azucarera, el etanol representa cerca del 30% de los ingresos, lo que permitió en los últimos años expandir la producción y sostener miles de puestos de trabajo .
Sin embargo, no todo es certeza. Uno de los puntos clave es que el incremento del corte no sería obligatorio, sino voluntario. Sobre esto, Ferjo admitió que el sector hubiera preferido una medida mandatoria, aunque confía en que, por competitividad, las petroleras opten por incorporarlo. De fondo, vuelve a aparecer una tensión histórica: el equilibrio entre el negocio de los combustibles fósiles y el avance de las energías renovables.
El debate recién empieza. Mientras más de 60 países ya avanzan con mezclas más altas —como Brasil con un 30%—, en Argentina la discusión también pasa por una nueva ley de biocombustibles que dé previsibilidad al sector. En juego no solo está la matriz energética, sino también el modelo de desarrollo: uno más concentrado o uno con mayor protagonismo del interior productivo.




