Patagonia en llamas: Confirmaron incendios provocados y hay zonas que siguen bajo amenaza
- Telediario Digital

- hace 1 día
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Mientras brigadistas combaten las llamas y familias atraviesan horas de angustia, el Gobierno de Chubut confirmó que al menos dos de los incendios que arrasan la provincia fueron provocados de manera intencional. Puerto Patriada y el Parque Nacional Los Alerces siguen bajo amenaza.
La Patagonia vuelve a arder y el escenario es crítico. En Chubut y Río Negro lograron controlar tres de los cinco incendios forestales activos, pero otros dos focos siguen avanzando y mantienen en vilo a brigadistas, autoridades y comunidades enteras. La confirmación oficial agregó un dato inquietante: no fue solo el clima, hubo fuego intencional.

El gobernador Ignacio Torres fue contundente. En conferencia de prensa confirmó que dos de los focos fueron iniciados de manera deliberada y que la causa ya está en manos de la Justicia.
“Dos de los incendios fueron provocados y están bajo investigación de la fiscalía”, señaló, y precisó que la pesquisa la encabeza el fiscal Carlos Díaz Mayer.
El caso más delicado es el de Puerto Patriada. Allí, el incendio sigue activo, ya consumió más de 1.800 hectáreas y obligó a evacuaciones preventivas. Según las primeras pericias, el fuego se inició en un punto estratégico y en un horario crítico, con alta presencia de turistas, y se habría utilizado material acelerante.

El operativo es de gran magnitud: cinco aviones hidrantes, un helicóptero, un avión de apoyo, más de 180 combatientes en terreno y unos 100 efectivos abocados a tareas logísticas. Bomberos voluntarios de toda la provincia y equipos de Vialidad trabajan contrarreloj para evitar que el fuego avance sobre viviendas y áreas productivas.
Otro frente sensible es el Parque Nacional Los Alerces, donde el incendio continúa activo en la zona del Lago Menéndez y avanza hacia el sur por la margen oeste. Más de 50 personas trabajan en el lugar con apoyo aéreo, aunque las autoridades admiten que las condiciones climáticas no permiten prever una baja inmediata del fuego.
Más allá del drama ambiental, el impacto es profundamente federal: economías regionales paralizadas, turismo en jaque, familias evacuadas y recursos provinciales exigidos al límite. Mientras la Patagonia enfrenta uno de los veranos más críticos de los últimos años, la Justicia avanza para determinar responsabilidades en los incendios provocados y el debate vuelve a instalarse: no es solo una catástrofe natural, también es un problema político, judicial y estructural.




