Ordenar las finanzas en Marzo: por qué nunca es tarde para empezar
- Telediario Digital

- 3 mar
- 2 Min. de lectura
En diálogo con el asesor financiero Laureano Ollito, repasamos claves concretas para planificar el año, revisar objetivos y tomar decisiones con más tranquilidad. Del presupuesto al fondo de emergencia, cómo pasar del caos al orden.

Marzo suele sentirse como el verdadero comienzo del año. Vuelven las clases, se acomodan las rutinas y reaparece una pregunta inevitable: ¿Cómo organizar mejor la plata?
En diálogo con Telediario Federal, el asesor financiero Laureano Ollito planteó una idea clara: nunca es tarde para ordenar las finanzas, incluso si ya pasó enero. “El elefante se come de a pedacitos”, resumió, para explicar que la planificación no debe ser abrumadora. Más que fijarse metas gigantes para todo el año, propuso trabajar por trimestres, revisar objetivos y hacer ajustes. Si algo no va como se pensó, se reorganiza. La clave es empezar.
la radiografía financiera
El primer paso es el orden. Y eso implica algo tan simple como registrar ingresos y gastos. “La mayoría sabe cuánto gana, pero no cuánto gasta ni en qué”, explicó. El presupuesto —mensual o anual— funciona como una radiografía que permite detectar excesos, hábitos automáticos o incluso miedos a gastar.
No se trata de dejar de consumir, sino de saber qué se hace con el dinero. Desde suscripciones duplicadas hasta compras por ansiedad, el componente emocional pesa tanto como el técnico. “No acumulamos por acumular. La plata también es para disfrutarla”, sostuvo.
fondo de reserva: tranquilidad antes que rentabilidad
Uno de los conceptos centrales fue el fondo de emergencia. Antes de pensar en inversiones o rentabilidad, hay que construir una base sólida: un ahorro que cubra imprevistos cotidianos (como una reparación del auto) y otro más profundo para situaciones críticas, como una enfermedad o pérdida de ingresos.
“La estabilidad muchas veces es más importante que la rentabilidad”, remarcó. Separar objetivos también es fundamental: el dinero destinado a un viaje no debería mezclarse con el fondo para emergencias. Cada meta necesita su propia estrategia.
pareja, comunicación y objetivos compartidos
Otro punto sensible es cómo se manejan las finanzas en pareja. No existe una fórmula única: hay quienes dividen todo a la mitad, quienes aportan proporcionalmente según ingresos y quienes mantienen cuentas separadas.
Lo indispensable, según Ollito, es hablar del tema. Poner el dinero sobre la mesa, definir objetivos comunes e individuales y evitar que se convierta en un tabú. La falta de diálogo, advirtió, suele generar más conflictos que los números en sí.
invertir sin miedo (y sin promesas mágicas)
A la hora de invertir, diferenció entre renta fija —más previsible y asociada al corto plazo— y renta variable, vinculada al crecimiento a mediano y largo plazo. También mencionó herramientas accesibles como los fondos comunes de inversión y las plataformas digitales que hoy permiten generar rendimientos diarios con liquidez inmediata.
Sin embargo, fue claro con las falsas promesas: no existen atajos para hacerse millonario en un año. La educación financiera y la constancia pesan más que cualquier tendencia viral.
El mensaje final fue directo: planificar, aunque sea en marzo, cambia la relación con el dinero. Y cuanto antes se incorpore el hábito —incluso desde la infancia— más natural será tomar decisiones sin miedo y con mayor libertad.




