La justicia francesa condenó a 10 personas por el ciberacoso contra Brigitte Macron
- Telediario Digital

- hace 2 días
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La Justicia francesa investiga una serie de publicaciones y rumores difundidos en redes sociales que apuntan contra Brigitte Macron, esposa del presidente Emmanuel Macron, en un caso que vuelve a poner en foco el alcance del ciberacoso y la desinformación.
La primera dama de Francia quedó en el centro de una investigación judicial tras la circulación masiva de contenidos falsos y mensajes hostiles en redes sociales. Las publicaciones, replicadas durante meses, apuntaron a su identidad y a aspectos de su vida privada, generando un fuerte impacto público y político.
Según se informó, la causa busca determinar responsabilidades penales detrás de la difusión sistemática de rumores y mensajes considerados difamatorios.
La investigación se enmarca en las leyes francesas contra el acoso digital y la propagación de noticias falsas.

De acuerdo con la denuncia, no se trató de hechos aislados sino de una dinámica persistente, amplificada por plataformas digitales y cuentas que actuaron de manera coordinada. El objetivo, sostienen fuentes judiciales, habría sido desacreditar públicamente a la primera dama y erosionar su imagen.
Este tipo de maniobras no es nuevo en Europa: en los últimos años, distintas figuras públicas fueron blanco de campañas similares, en un contexto donde la viralización supera ampliamente los tiempos de respuesta judicial.
La Justicia francesa avanza ahora en la identificación de los autores materiales y de quienes impulsaron la difusión. El expediente podría derivar en imputaciones por acoso, difamación y uso malicioso de plataformas digitales, delitos que en Francia contemplan sanciones económicas y penas de prisión.

El caso reabrió el debate sobre los límites de la libertad de expresión en redes y la necesidad de reforzar mecanismos de control frente al discurso de odio y la desinformación. Desde el entorno presidencial señalaron la gravedad institucional del episodio y el daño personal provocado.
Mientras la investigación continúa, el proceso podría sentar un precedente clave en Europa sobre la responsabilidad penal en campañas de ciberacoso contra figuras públicas, en un escenario donde las redes sociales juegan un rol central en la construcción —y destrucción— de reputaciones.




