La carne no afloja: advierten más subas y caída del consumo en 2026
- Telediario Digital
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El especialista Andrés Costamagna explicó que la suba responde a una menor producción por retención de hembras y caída en la faena. Anticipó nuevos aumentos en las próximas semanas y una baja en el consumo de carne vacuna.

El aumento de la carne vuelve a sentirse con fuerza en las góndolas y ya impacta en los hábitos de consumo de los argentinos.
En diálogo con Telediario Federal, el especialista Andrés Costamagna explicó que el encarecimiento no responde solo a la inflación general, sino a una caída en la producción que restringe la oferta en el mercado interno.
El cambio comenzó a gestarse el año pasado. Tras un período de alta faena y liquidación de hembras —que elevó el consumo a más de 52 kilos por habitante— los productores comenzaron a retener vientres y a darle más kilos a los animales. El resultado: menos cabezas enviadas a faena y una merma en la producción que en enero fue cercana al 10% y que en febrero podría rondar el 15%.
“En 2026 estamos en un año de transición. Habrá menos carne disponible y precios altos por oferta restringida”, explicó Costamagna. Incluso anticipó que los valores podrían ubicarse entre los $22.000 y $25.000 en las próximas semanas, antes de ingresar en un período de relativa estabilidad hasta mitad de año.
El dato que marca un quiebre es que el salario dejó de ser el regulador del precio. “Ahora manda la oferta y la demanda”, sostuvo el especialista. En ese escenario, el consumo de carne vacuna podría caer a 47 o 48 kilos por habitante, no tanto por falta de poder adquisitivo sino por menor disponibilidad de producto.
En paralelo, cambia la canasta cárnica: el pollo se encamina a ser la proteína más consumida del país, seguido por la carne vacuna y luego el cerdo. La brecha de precios entre la carne bovina y sus sustitutos se amplió como ocurre en mercados internacionales, donde el vacuno es sensiblemente más caro.
El escenario, aseguran desde el sector, podría empezar a recomponerse en 2027 si la producción logra recuperarse. Mientras tanto, el asado sigue siendo parte de la identidad argentina, pero cada vez más condicionado por la dinámica económica y productiva.

