Gobernadores peronistas avanzan en una estrategia común contra la reforma laboral
- Telediario Digital
- hace 3 horas
- 2 Min. de lectura
Gobernadores peronistas se reunieron para coordinar una respuesta política conjunta frente a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Advierten que el proyecto afecta derechos históricos, debilita el empleo y vuelve a concentrar poder en Buenos Aires.
Los gobernadores peronistas volvieron a mover fichas en el tablero político nacional. En las últimas horas, referentes del justicialismo provincial mantuvieron un encuentro para definir una estrategia común frente a la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei, una iniciativa que genera fuerte resistencia en el interior del país.

El encuentro fue encabezado por Gildo Insfrán y reunió a mandatarios provinciales que comparten la preocupación por el impacto que el proyecto tendría sobre el empleo formal, las economías regionales y la autonomía de las provincias.
Según trascendió, el objetivo fue unificar criterios y avanzar en acciones coordinadas tanto en el plano político como institucional.
Desde las provincias advierten que la reforma no solo recorta derechos laborales conquistados durante décadas, sino que también profundiza un modelo de concentración económica que perjudica a las economías del interior.
“No se puede discutir el trabajo sin mirar la realidad productiva de cada provincia”, fue una de las definiciones que se escucharon en el encuentro.
El malestar se inscribe en un contexto más amplio de tensión fiscal y política. La caída de las transferencias automáticas, el ajuste del gasto nacional y la falta de compensaciones profundizan la brecha entre Nación y provincias. En ese escenario, los gobernadores denuncian que las decisiones se toman desde una lógica centralista, sin contemplar las realidades locales.

No es la primera vez que el peronismo provincial busca articular una respuesta conjunta frente a reformas estructurales impulsadas desde la Casa Rosada. Sin embargo, el escenario actual suma un condimento extra: un gobierno nacional que avanza con cambios profundos sin consensos amplios y con escaso diálogo federal.
El próximo capítulo se jugará en el Congreso y en las negociaciones políticas que se abran en las próximas semanas. Mientras tanto, los gobernadores ya dejaron un mensaje claro: la reforma laboral no pasará sin resistencia del interior del país.

