Fuego sin freno en la Patagonia: evacuaciones, casas quemadas y focos que siguen activos
- Telediario Digital

- 8 ene
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Los incendios forestales que afectan a Puerto Patriada y a toda la comarca andina mantienen en vilo a la Patagonia. Hay más de 700 personas evacuadas, viviendas destruidas y focos activos que siguen fuera de control, según confirmaron periodistas y autoridades desde el lugar.
El fuego no da tregua en la cordillera de Chubut. Los incendios forestales que se expanden en la zona de Puerto Patriada, cerca de El Hoyo, ya obligaron a evacuar a más de 700 personas y consumieron más de 2.000 hectáreas de bosque nativo.
Las llamas avanzan desde hace días sin poder ser contenidas y el panorama sigue siendo crítico.

En diálogo desde Trevelin, el periodista Fabio Durando confirmó que el incendio principal fue intencional y que la Justicia provincial investiga a los responsables.
“El fuego está totalmente descontrolado y se sigue expandiendo. Es un daño enorme para la región”, advirtió, al tiempo que remarcó el impacto emocional que genera ver arder zonas emblemáticas de la Patagonia.
A la emergencia de Puerto Patriada se suma otro foco de gran magnitud en el Parque Nacional Los Alerces, iniciado el 9 de diciembre tras la caída de un rayo durante una tormenta eléctrica. Allí, el fuego amenaza un área declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, donde se encuentra el alerce milenario, uno de los árboles más antiguos del planeta, con más de 2.600 años.
Desde el frente del incendio, Luciana Cárdenas, jefa del cuartel de Bomberos de El Hoyo, confirmó que el foco continúa activo y que ya se quemaron al menos diez viviendas.
“Estamos priorizando la protección de casas. Hay autoevacuaciones preventivas y el fuego está muy cerca de las zonas habitadas”, explicó.
Brigadistas de distintas provincias se sumaron al operativo y comenzaron a operar medios aéreos para reforzar el combate.
Más allá de la urgencia, el impacto es profundo y de largo plazo. Especialistas y trabajadores de la zona coinciden en que el bosque nativo tardará décadas —o siglos— en recuperarse, si es que lo hace. En regiones donde el turismo, la producción local y la identidad cultural dependen del entorno natural, cada incendio deja una herida económica, social y ambiental difícil de revertir.
Mientras el fuego sigue activo y se esperan días clave por el clima y los vientos, vuelve a instalarse un debate estructural: la prevención, el control del territorio y la falta de políticas sostenidas para proteger uno de los patrimonios naturales más valiosos del país. En la Patagonia, el incendio no es solo una tragedia ambiental: es una alarma que se repite cada verano.




