Francia avanza con la prohibición de redes sociales para menores de 15 años y abre un fuerte debate
- Telediario Digital
- hace 4 horas
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La Asamblea Nacional aprobó una iniciativa que restringe el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales. El objetivo es frenar la adicción digital, el acoso online y la manipulación de contenidos a través de algoritmos.

Francia dio un paso que volvió a poner en agenda un debate global: el uso de redes sociales por parte de niños y adolescentes. Esta semana, la Asamblea Nacional aprobó un proyecto que prohíbe el acceso a plataformas digitales a menores de 15 años, como una medida orientada a proteger la salud mental y reducir los riesgos asociados al consumo excesivo de contenidos online.
La iniciativa fue respaldada por una amplia mayoría parlamentaria, con 130 votos a favor y 21 en contra, y ahora deberá ser tratada por el Senado para convertirse en ley. Desde el oficialismo aseguran que se trata de una respuesta necesaria frente al crecimiento de la adicción digital, el ciberacoso y la pérdida de empatía en los vínculos sociales.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, respaldó públicamente la medida con un mensaje contundente. “El cerebro de nuestros niños y adolescentes no está en venta. Sus emociones no se venden ni se manipulan, ni por plataformas estadounidenses ni por algoritmos chinos”, afirmó, al advertir sobre el poder de las grandes compañías tecnológicas en la formación de conductas y consumos.
Uno de los ejes centrales del proyecto es el rol de los algoritmos, que tienden a reforzar determinados contenidos y pueden llevar a situaciones de aislamiento, ansiedad o exposición a desafíos virales peligrosos. En Francia, como en otros países, se registraron casos de retos difundidos en redes que pusieron en riesgo la salud de menores, lo que encendió las alarmas en el sistema educativo y sanitario.
Desde el gobierno francés aclaran que la medida no apunta únicamente a la prohibición, sino a promover un uso consciente y responsable de la tecnología, con un fuerte acompañamiento de las familias y las escuelas. La iniciativa busca reforzar la idea de que los menores no pueden gestionar por sí solos herramientas diseñadas para generar consumo constante y dependencia.
El debate, sin embargo, no está cerrado. Algunos sectores advierten sobre un posible “efecto rebote”, donde la restricción genere más interés y ansiedad en los jóvenes. Otros plantean la necesidad de combinar regulación, educación digital y controles parentales, en lugar de una prohibición total.
Mientras el proyecto avanza en el Congreso francés, la discusión trasciende fronteras. La experiencia de Francia podría convertirse en un antecedente para otros países que analizan cómo regular el vínculo entre infancia, adolescencia y redes sociales en un contexto de crecimiento acelerado de la tecnología digital.

