Felippa a juicio por apuestas ilegales: los chats que comprometen a la dirigencia de Atenas
- Telediario Digital
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Federico Felippa y otros 11 imputados irán a juicio por una causa de apuestas ilegales. La investigación expone mensajes donde la dirigencia de Atenas coordinaba resultados, presionaba al DT y apostaba contra su propio equipo.
La Justicia de Córdoba dio un paso clave en una causa que sacude de lleno al fútbol de Río Cuarto: el fiscal de Cibercrimen, Franco Pilnik, elevó a juicio la investigación contra el ex presidente de Atenas, Federico Felippa, y otras 11 personas, acusadas de integrar una red que habría arreglado partidos para ganar dinero con apuestas.
El caso, inédito en el país, tiene como eje un partido del Torneo Federal A disputado en septiembre de 2024, donde el equipo riocuartense cayó por goleada en un encuentro que despertó sospechas desde el inicio.

La investigación encontró su punto más fuerte en los mensajes de un grupo de WhatsApp bautizado “Los b... de siempre”, donde participaban los principales dirigentes del club.
Allí no solo se hablaba de apuestas: se planificaban decisiones deportivas, se discutían estrategias y se monitoreaba el desarrollo del partido en tiempo real. Para la fiscalía, esos chats prueban que existió una “dimensión organizativa” del fraude.
Uno de los aspectos más graves que surge de los mensajes es la presión directa sobre el entonces entrenador, Juan Bazid.
Según consta en la causa, los dirigentes lo convencieron —no sin resistencia— de aceptar el esquema. Incluso, le indicaron qué jugadores debía poner en cada puesto.
“Hay que decirle que no se ponga loco… a veces hay que hacer cosas que no nos gustan”, se escucha en uno de los audios atribuidos a Felippa.
Tras una reunión, los propios integrantes del grupo ironizaron:“Bienvenido a la pesadilla”.

La maniobra no se limitaba al cuerpo técnico. También incluía decisiones sobre el plantel.
En los chats, los dirigentes evaluaron excluir a un jugador que podía “complicar” el plan si hablaba. Finalmente, fue apartado de la convocatoria.
“Si esto se hace público se complica mucho”, advertían en la conversación, evidenciando que eran conscientes del riesgo de quedar expuestos.
El día del partido, el grupo tuvo una actividad frenética. Allí se hablaba abiertamente de dinero y apuestas.
El propio Felippa admitía haber apostado fuertes sumas a la derrota de Atenas, incluso utilizando cuentas de familiares. También se ordenó bloquear los comentarios en redes sociales del club para evitar reacciones durante el encuentro.
“Más vale que no empatemos”, escribió uno de los implicados, en un mensaje que hoy es clave en la causa.
Según la acusación, el objetivo era claro: garantizar una derrota —incluso por goleada— para cobrar apuestas previamente coordinadas.
Tras el partido, un audio resume la lógica de la maniobra:“El trabajo salió bien”.
Pero el esquema se derrumbó rápidamente. La Lotería de Córdoba detectó movimientos sospechosos, congeló las cuentas y denunció la operatoria ante la Justicia, lo que derivó en allanamientos e imputaciones.
El impacto en Río Cuarto es profundo. No solo por la gravedad de las acusaciones, sino porque involucra a una institución histórica como Atenas y a su antigua conducción.
Con la causa elevada a juicio, el expediente podría convertirse en un caso testigo para el fútbol argentino.







