Estudiantes y River, 42 años después
- Telediario Digital
- hace 4 horas
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El cruce entre Estudiantes de Río Cuarto y River reaviva un recuerdo que sigue intacto en la memoria celeste. Marcelo López Tabares, historiador y fundador de Página Celeste, revivió cómo fue aquel único antecedente oficial de 1984 y anticipó la enorme expectativa que genera el partido del domingo.
Estudiantes y River volverán a verse las caras en un partido oficial, 42 años después de aquel recordado empate 2 a 2 de 1984. En la previa de un cruce que ya genera enorme expectativa en Río Cuarto, la memoria de los hinchas vuelve inevitablemente a esa tarde histórica que quedó marcada como una verdadera fiesta del fútbol.

Marcelo López Tabares, historiador y fundador de Página Celeste, recordó que aquel encuentro fue vivido con una intensidad especial.
“Jugamos con River por los puntos, como se dice en los viejos campeonatos nacionales. También se vivió como una fiesta. Fue un partido inolvidable, con muchísima gente en la cancha”, señaló.

Según contó, el recuerdo sigue vivo no solo por el rival y por el resultado, sino también por el clima que rodeó aquella jornada. El partido se disputó en una tarde agobiante, con calor insoportable y un estadio colmado desde muy temprano.
“La gente ya desde temprano había llenado la cancha, no entraba nadie”, rememoró. Una de las postales más recordadas fue el ingreso de un camión de bomberos para refrescar al público.
El empate 2 a 2 todavía deja, incluso hoy, una sensación ambigua entre los hinchas celestes. López Tabares aseguró que a muchos les quedó “el sabor amargo” porque Estudiantes pudo haber ganado ese partido.

En su recuerdo todavía aparece una jugada decisiva: una clara mano en el área que, según afirmó, el árbitro no sancionó como penal.
Ahora, con el nuevo cruce a la vuelta de la esquina, el contexto parece tener un condimento especial. El historiador marcó que esta vez el partido también se jugará en un día y horario ideal para el fútbol: domingo por la tarde.
“Es como si el destino hubiera marcado que tenemos que jugar el domingo, que es el día del fútbol”, expresó, convencido de que el marco volverá a ser inolvidable.
Para López Tabares, además, hay una carga emocional extra. Si en 1984 lo vivió como un niño de tribuna, hoy le toca atravesarlo desde otro lugar: como periodista, con la cobertura para su medio, y también junto a su hijo. Esa mezcla de memoria, pasión y herencia futbolera resume buena parte de lo que genera este partido en Río Cuarto: no será solo un encuentro ante River, sino una cita con la historia.

