Estados Unidos, Venezuela y el tablero global: qué hay detrás del control del petróleo
- Telediario Digital

- hace 1 día
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En diálogo con el analista político y docente en Relaciones Internacionales Pablo Wehbe, se analizaron las disputas de poder que atraviesan el escenario global: el rol de Estados Unidos en Venezuela, el petróleo como eje estratégico, el impacto regional y los silencios frente a crisis humanitarias como Gaza.
El escenario internacional vuelve a mostrar su costado más crudo. La intervención de Estados Unidos en Venezuela, el desplazamiento de Nicolás Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez reactivaron un debate de fondo: cuánto pesan hoy la democracia y los derechos humanos frente a los intereses económicos y estratégicos.
Según explicó Wehbe, el control de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo aparece como el verdadero núcleo de la ofensiva norteamericana.
Las declaraciones de Donald Trump, admitiendo que la prioridad es garantizar el acceso de empresas estadounidenses al crudo venezolano, dejaron en segundo plano cualquier discurso sobre libertades políticas o presos políticos.

El conflicto no es ajeno a la región. Argentina quedó expuesta al respaldar con énfasis la postura estadounidense en foros internacionales, incluso tensionando vínculos con países vecinos y con organismos multilaterales.
“Se rompe un principio histórico de la política exterior argentina: la no injerencia en asuntos internos de otros Estados”, advirtió Wehbe, marcando un giro con posibles costos diplomáticos y económicos para el país y las provincias.
Mientras Venezuela concentra titulares, otras crisis quedan relegadas. La situación en Gaza, con bombardeos constantes, hambre y restricciones a la ayuda humanitaria, evidencia —según el analista— una doble vara en la agenda global.
“El poder define qué conflictos importan y cuáles pueden esperar”, señaló, en una comparación que expone la lógica actual de las grandes potencias.

El tablero sigue moviéndose. El petróleo, la energía y el control de territorios estratégicos reordenan alianzas y generan nuevas tensiones, incluso dentro de Occidente. En ese contexto, América Latina vuelve a quedar atrapada entre disputas ajenas, con impactos concretos sobre sus economías, su soberanía y su margen de decisión política.




