El granizo le perforó la luneta y lo golpeó en plena ruta: la historia que pudo terminar en tragedia
- Telediario Digital
- hace 3 horas
- 1 Min. de lectura
Un kinesiólogo de 42 años fue impactado por piedras de gran tamaño cuando regresaba de trabajar entre Tortugas y Armstrong. El granizo perforó la luneta de su auto y lo dejó con múltiples golpes. “El auto es lo de menos”, aseguró.

La postal es impactante: un Toyota Corolla con la carrocería abollada, el vidrio trasero perforado y un hombre mostrando la espalda marcada por moretones. Así terminó Nicolás Ancevich, oriundo de Cañada de Gómez, tras quedar en medio del feroz temporal que azotó la región el miércoles por la noche.
El profesional regresaba de trabajar cuando, en plena Ruta 9, la tormenta se desató con una violencia inesperada. “En menos de 100 metros empezó a diluviar y no se veía nada”, relató. Decidió frenar en la banquina, pero el alivio nunca llegó.
“Empiezo a sentir ruidos tremendos de piedras, se me hace un agujero en la luneta y me da en la espalda”, contó. El granizo rompió el vidrio y lo golpeó directamente. Terminó con lesiones en brazos, piernas y cabeza. “Me acurruqué y me puse unos buzos encima, pero igual tengo chichones por todos lados”, describió.

El auto quedó prácticamente destruido. La chapa abollada y los cristales dañados reflejan la magnitud del fenómeno. Aun así, Nicolás fue contundente: “El auto es lo de menos con todo lo que me podía haber pasado”. Tras intentar avanzar, se encontró con árboles caídos que bloqueaban el paso y debió regresar hacia Tortugas.
Allí recibió ayuda de vecinos y camioneros que también habían quedado varados. “Me dieron un apoyo terrible”, destacó.

