El Gobierno liberó las cuotas de las escuelas privadas y dejó sin topes al sistema educativo
- Telediario Digital

- 11 nov 2025
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El Decreto 787/2025 elimina los límites a las cuotas y matrículas en los colegios privados. El Ejecutivo argumenta que busca “resguardar la libre contratación”, mientras crece la incertidumbre sobre su impacto en las familias y las provincias.

El Gobierno nacional dispuso este martes la desregulación total de las cuotas y matrículas de las instituciones educativas privadas, al publicar en el Boletín Oficial el Decreto 787/2025, que deroga el histórico Decreto N° 2417/1993. Desde ahora, cada escuela podrá definir libremente su política de precios.
Según el texto oficial, el objetivo de la medida es “resguardar el principio de libre contratación y el derecho de propiedad de las entidades privadas”, permitiendo que los colegios fijen sus aranceles en función de la competencia del mercado y las condiciones económicas del sector.

La decisión se da en plena definición de las matrículas para el ciclo 2026, en un contexto inflacionario y con fuertes disparidades entre provincias. En la práctica, las familias dejarán de contar con un marco de referencia o tope nacional y dependerán de la capacidad de regulación local o de la oferta educativa disponible.
El Ejecutivo sostiene que el esquema anterior —que exigía presentar los montos con anticipación y solicitar autorización estatal para cualquier ajuste— “distorsionaba los precios y afectaba la sostenibilidad de los colegios”. Sin embargo, el fin de los controles podría profundizar la desigualdad entre jurisdicciones y estratos sociales, especialmente en provincias donde la educación privada ocupa un rol clave ante la falta de oferta estatal suficiente.

En distritos del interior, donde muchas instituciones privadas cumplen funciones sociales o comunitarias, la liberalización podría derivar en aumentos dispares y pérdida de acceso para sectores medios y bajos. Los gremios docentes y asociaciones de padres ya anticipan reclamos y advierten que el mercado “no garantiza equidad educativa”.
La medida se enmarca en la política general de desregulación que impulsa el Gobierno, que ya alcanzó sectores como el vitivinícola, el transporte y las telecomunicaciones. En este caso, el desafío será conciliar libertad económica con igualdad de oportunidades, una ecuación que volverá a poner al sistema educativo argentino bajo debate.




