De Loredo quiere subir la edad de retiro policial y promete 4 mil agentes más en la calle
- Telediario Digital

- 26 mar
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El precandidato a gobernador Rodrigo de Loredo propuso elevar la edad de retiro de la Policía de Córdoba y aseguró que así podrían sumarse 4.000 efectivos más en las calles en los próximos cinco años. Planteó que la medida mejoraría la seguridad y también aliviaría el déficit de la Caja.
El dirigente radical planteó modificar el régimen de retiro de la Policía provincial para retener más años a los efectivos. Asegura que la medida permitiría reforzar la presencia policial sin aumentar la estructura y reabre una discusión sensible sobre seguridad, gasto público y condiciones laborales.
Rodrigo de Loredo volvió a poner la inseguridad en el centro de la escena política cordobesa con una propuesta que apunta de lleno al corazón del sistema policial: subir la edad de retiro de los efectivos.

Según explicó, hoy en Córdoba un policía puede jubilarse con un promedio cercano a los 44 años y eso, a su entender, deja fuera de la calle a personal “más preparado, más experimentado y con más conocimiento del territorio”.
El exdiputado y precandidato a gobernador sostuvo que, si se modificara ese esquema, la provincia podría contar con 4.000 policías más en los próximos cinco años. En la entrevista, insistió en que se trata de “una propuesta de seguridad” y no solo de un ajuste previsional. También planteó que la medida debería ir acompañada por una mejora salarial para la fuerza, un punto que otros medios consignaron en la difusión de su plan.
La iniciativa no solo busca impacto en las calles. De Loredo remarcó que el sistema policial es uno de los componentes más deficitarios dentro de la Caja de Jubilaciones de Córdoba y que una reforma de este tipo también tendría efecto fiscal.
De Loredo afirmó que modelos similares ya se aplicaron o se debatieron en provincias como Santa Fe, Entre Ríos y Jujuy. La referencia no es menor: en el discurso opositor, Santa Fe aparece como el caso que logró endurecer su respuesta frente al delito, mientras Córdoba empieza a mostrar señales de agotamiento en una discusión que ya no se limita a Capital y golpea también a ciudades del interior.
La propuesta, de todos modos, abre un frente sensible. Porque si bien promete más policías en la calle, también pone sobre la mesa el desgaste de una fuerza atravesada por salarios bajos, presión operativa y condiciones laborales exigentes.




