Chocó a una ambulancia y 11 años después la condena se volvió millonaria
- Telediario Digital

- 14 feb
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La Cámara Civil confirmó la condena contra la conductora que en 2014 impactó a una ambulancia en emergencia en el macrocentro de Río Cuarto. Con intereses y actualizaciones, la indemnización supera hoy los 7,4 millones de pesos.

La Justicia de Río Cuarto confirmó una sentencia que cierra un litigio de once años y deja un mensaje contundente: ante una ambulancia en emergencia, la prioridad es absoluta. El choque ocurrió el 28 de julio de 2014 en la intersección de Paso y Vélez Sarsfield y provocó el vuelco de la unidad sanitaria, que debió ser reemplazada para no interrumpir el servicio.
La Cámara Civil, Comercial y Contencioso Administrativo de Segunda Nominación rechazó la apelación de la aseguradora y ratificó la responsabilidad de la conductora del Renault Mégane que embistió el lateral de la ambulancia. Testigos declararon que la unidad circulaba con sirena y balizas encendidas antes de llegar a la esquina, y el peritaje mecánico determinó que el automóvil fue el “embistente”.
El eje del debate fue si la ambulancia cumplía con los requisitos para ser considerada vehículo en emergencia y si podía apartarse de la regla general de prioridad de paso. El tribunal recordó que las normas nacionales y municipales establecen un régimen especial para ambulancias, patrulleros y autobombas: cuando circulan con señales sonoras y lumínicas activadas, el resto de los conductores debe ceder el paso de manera inmediata.
En términos económicos, la condena inicial de 503 mil pesos se transformó en más de 7,4 millones al sumarse intereses y actualizaciones. Pero el impacto del fallo va más allá de la cifra. En ciudades del interior, donde cada móvil sanitario es clave para sostener la atención, un siniestro de este tipo afecta directamente la capacidad operativa del sistema de emergencias.
La sentencia también refuerza el concepto de responsabilidad objetiva: conducir implica generar un riesgo y, ante un daño, quien maneja debe responder salvo que demuestre culpa exclusiva de la víctima. En este caso, la Justicia entendió que no hubo pruebas que eximieran a la conductora.
El mensaje es claro y federal: la prioridad de la derecha no es un escudo frente a una sirena. En cualquier esquina del país, cuando las balizas se encienden, la obligación ciudadana es una sola: frenar y dejar pasar.




