CARSON, un instituto privado…de futuro
- Telediario Digital

- 22 feb
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Por Guillermo Geremía
“Si ustedes están acá presentes es porque le deben plata al Colegio”. El último dueño del Instituto Carson ni siquiera saludo a los presentes. Empezó con esta lapidaria sentencia la reunión con los padres de niños que asisten a la escuela privada.
El encuentro del empresario mendocino Ignacio Martin Gatto Mazola Chalamán con los progenitores de los alumnos fue tan sorpresivo como revelador. Los padres que pensaban en reclamar por la incertidumbre que plantea el futuro del centro educativo se enteraron que, habiendo pagado, eran deudores de la empresa educativa.

En octubre de 2025 adelantábamos en esta columna sobre “La crisis financiera de la escuela libertaria" (ver nota: https://www.telediariodigital.net/post/carson-la-crisis-financiera-de-la-escuela-libertaria). Un cuatrimestre después los acontecimientos se aceleraron de tal manera que las dudas sobre la continuidad del proyecto educativo se acrecentaron.
“Ya voy a comunicar la decisión de dejar de ser la regente de la escuela Carson”, aseguró en declaraciones a 102.9 La Gospel la dirigente vecinalista Graciela Correa, quien asumiera a finales del año pasado el compromiso de ser la regente del Instituto sin tener experiencia alguna en administración de proyectos pedagógicos.

- Periodista: “¿Vio cosas -como dijo el Lole Reuteman en su momento- que no le gustaron?
- Vecinalista: “Así es, tal cual”
Lo que vio Correa es lo mismo que les enrostró el propietario de la empresa a los padres en la reunión con la comunidad educativa. “Me encontré con la realidad de muchos papás que habían pagado anteriormente y no por el lugar donde correspondía. La plata que habían pagado los padres no había entrado al colegio sino que había ido a parar a otro lado”, fundamentó la vecinalista de Jardín Norte para dar la razones de su paso fugaz por la escuela que fuera la avanzada del significativo desarrollo inmobiliario del oeste de Río Cuarto.
El proyecto pedagógico “vendido” como Fundación ETIM (Estimulación Temprana de Inteligencias Múltiples) para luego mutar en el “Carson Holistic School”, cuya impulsora y mecenas fue la actual Diputada Nacional de La Libertad Avanza por Córdoba, Laura Soldano y su acaudalado esposo Gastón González que invirtieron más de 50.000 dólares en 2024. La pareja son los referentes de Karina Milei y Gabriel Bornoroni en el sur de Córdoba. El Instituto siguió el derrotero del país en estos dos años. Soldano se alejó del Carson para ir a ocupar su banca de legisladora nacional. Es ahí donde entra en escena Gatto Mazola como nuevo dueño del emprendimiento pedagógico.

Soldano había puesto como regente y Presidenta del ETIM a Silvia Drovandi, una abogada de fugaz paso por ANSES Río Cuarto, en el amanecer de la gestión de Milei. La crisis financiera del colegio se agravó por la abultada deuda de más $50 millones con ARCA que acumuló la gestión de la Fundación que lo administraba y la sumatoria de deudas recurrentes con los docentes. El Colegio llegó a tener 110 alumnos y en su crisis del 2025 solamente 75 padres estaban al día con las cuotas.

“La inteligencia financiera permitirá que cada niño desde pequeño aprenda a manejar su propio dinero a invertir y desarrollar una relación sana y consciente con las finanzas”, el sueño de todo libertario de que no sea la producción sino la especulación financiera la que genere riqueza, quedaba expresado en los principios que dejó grabado en youtube, Laura Soldano, la campeona de bikini fitness devenida en parlamentaria libertaria. Es evidente que no aplicaron para el propio proyecto educativo los valores que pretendían inculcar desde la precoz infancia.

Con el “El Dr. Gatto Mazola” (como le gusta que lo llamen) asumió como regente Javier Romero, un confeso admirador de Patricia Bullrich; de origen radical en Bulnes, su pueblo natal. Fue Romero quién aprovechó su amistad con la vecinalista Graciela Correa, adherente del macrismo, para pasarle la brasa caliente de una situación económica y pedagógica insostenible.
El final de ciclo lectivo provocó una diáspora de docentes que presentaron sus renuncias. Una decena eligieron perder la fuente de trabajo y buscar otras alternativas laborales ante el riesgo de agravamiento de la situación. La vieron. El ‘patrón’ escolar adelantó de manera irregular el primer día de trabajo para las docentes para el 2 de febrero, cuando oficialmente debían retornar después de carnaval. Las maestras, muchas de las cuales tenían haberes atrasados, acudieron al asesoramiento de SADOP (Docentes particulares) quienes le sugirieron la retención de tareas. Gatto Mazola las intimó a presentarse sino, no les pagaba.

Las docentes no cobran, se fusionaron salas, los padres que pagaron a cuentas personales de ex administradores del Instituto mantienen su condición de morosos y madres desesperadas por saber que va a pasar con la continuidad educativa del proyecto. Los acontecimientos se precipitaron en el comienzo del ciclo lectivo2026 y la acefalía de regencia por el breve paso de la vecinalista Correa dejan sin saber quién está al mando del Instituto más allá del propietario. Los días de Gatto Mazola no tienen paz, dado que denunció ser víctima en el barrio cerrado donde habita en el este de la ciudad de un millonario robo, que está en proceso de investigación judicial.

El ambicioso proyecto educativo elogiado por los padres que fueron pioneros desde su fundación en 2016 y que tanto los había entusiasmado, parece estar a la deriva. La DIPE (Dirección Provincial de Institutos Privados de Enseñanza) que ya intervino a finales de 2025 debiera accionar para resolver el conflicto que atraviesa la comunidad educativa del Carson. El Estado no puede desentenderse por más que no pague los sueldos. Debe garantizar la calidad de la educación en cualquier modalidad de prestación.
“Las inteligencias múltiples, financiera, artificial y tecnológica” que promovían como valores parecen haber naufragado en la mala praxis y/o la utilización aviesa de la educación como fuente de recursos. El Carson devino de una administración privada a un sueño pedagógico privado pero de futuro.
Así son las cosas.




