Reconocido sommelier va a juicio acusado de haber violado y matado a su madre de 69 años

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Se trata de Luciano Carlos Sosto, ex presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers. Ocurrió en diciembre del 2013 y desde entonces está preso en el penal de Marcos Paz

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Luciano Carlos Soto, de 36 años, deberá ir a juicio por ser el principal acusado de haber violado y matado a su madre, Estela Garcilazo, de 69. La fiscal de instrucción 19, Graciela Bugeiro, solicitó que Sosto sea juzgado por homicidio y abuso sexual, ambos agravados por el vínculo, delitos que prevén una pena de prisión perpetua.

Sosto, quien fue dueño del restaurante «Lucky Luciano» en Palermo, era presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers y en 2004 fue premiado en España con el «Sommelier de Oro Internacional».

Según informa la agencia Télam, el juez de instrucción a cargo de la causa, Hernán Martín López, dio por clausurada la instrucción y elevó el expediente a juicio, en el que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 estará a cargo del debate.

«Lucky» Sosto está preso en el penal de Marcos Paz desde hace un año, durante el cual declaró ante el juez en cuatro oportunidades en las que siempre dijo ser inocente.

El hecho fue cometido el 26 de diciembre del año pasado en un edificio de la calle Seguí 4444, entre Oro y Kennedy, de Palermo, frente a la residencia del embajador de Estados Unidos, donde Sosto vivía en el 5to «B» y su madre, Garcilazo, en el piso de abajo, en el 4to «B».

La versión que dio originalmente el sommelier fue que aquel día, alrededor de las 15 y cuando se había cortado la luz en todo el edificio, bajaba las escaleras desde su departamento para ir a hacer unas compras y, cuando pasó por la puerta de su madre, escuchó un quejido de ella.

Por eso, dijo que entró, la encontró agonizando tirada boca abajo en la cocina y llamó en dos oportunidades al servicio de emergencias del Hospital Alemán.

La médica de la ambulancia fue clave en la causa, ya que es la que se dio cuenta de que todo indicaba que la mujer había muerto horas antes y tenía varios golpes.

Pese a que Sosto le había dicho que su madre tenía problemas de estabilidad y se podría haber caído en un accidente, la médica sospechó y le dijo al ambulanciero que diera intervención policial con un «código azul».

El caso dio un giro cuando horas después desde la morgue le adelantaron telefónicamente al juez que Garcilazo había sido asesinada y que la causa de muerte era una asfixia por estrangulación manual, por lo que Sosto quedó detenido cuando fue a preguntar a la comisaría 23 si podía retirar el cuerpo de su madre.

La data de la muerte es clave en la causa, ya que estableció que a Garcilazo la asesinaron entre las 7:30 y las 11:30 de aquel 26 de diciembre, por lo que tanto para el juez como para la fiscal, los llamados al servicio de emergencias a las 15 fueron una puesta en escena de Sosto para encubrir el crimen.

La Policía encontró en el departamento del sommelier una caja de seguridad en cuyo interior se encontraron un monedero con 10.800 pesos y una bolsa de papel con otros 6.000, dinero que tenía la víctima de la mensualidad que le pasaba su marido, otro importante empresario gastronómico y padre de «Lucky», de quien estaba separada.

Para algunos investigadores, el dinero podría estar vinculado al móvil del crimen, ya que Sosto reconoció que solía consumir marihuana y cocaína y los pesquisas no descartan que necesitara efectivo para comprar droga.

En sus indagatorias llegó a decir que estuvo todo el 25 de diciembre encerrado en su departamento mirando pornografía y consumiendo cocaína.

El presunto ataque sexual a la víctima es lo único en lo que el juez López y la fiscal Bugeiro tuvieron diferencias, ya que estudios complementarios a la autopsia determinaron que en la vagina de Garcilazo había «fosfatasa ácida prostática», una de las proteínas del semen.

Las muestras no alcanzaron para obtener un perfil genético, los forenses no detectaron lesiones genitales ni paragenitales y algunos expertos declararon que la presencia de esa proteína no equivalía a sostener que había un ataque sexual, por lo que el juez López sobreseyó parcialmente a Sosto por el abuso de su madre.

Bugeiro insistió en la acusación y apeló, por lo que la Sala I de la Cámara del Crimen revocó el sobreseimiento parcial del juez y la fiscal logró que Sosto también fuera a juicio por el presunto abuso.

En su última indagatoria –a la que accedió Télam, Sosto se defendió del abuso diciendo: «Me parece una falta de respeto la imputación. Yo soy homosexual desde hace quince años a la fecha. No me gustan las mujeres. Menos las mujeres grandes y mucho menos una persona que es mi madre».

La causa llegó a tener otro imputado, el hijo de un comisario retirado de la Policía Federal, que fue incriminado por el propio Sosto al afirmar que solían tener relaciones sexuales y tomar cocaína juntos y que pudo haber hecho copias de las llaves de su madre para ir a robarle.

Este joven finalmente fue sobreseído porque demostró que el día del crimen primero estuvo con su novia y luego en lo de una amante.

 

Télam

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