El regreso de las estructuras: cómo impactarán en la elección del domingo

0
Compartir

Los nostálgicos recuerdan la movilización de la elección entre Antonio Rins y Alberto Cantero como la última postal de fuerte impacto para las estructuras partidarias. El desinterés del electorado y los nuevos contextos políticos redujeron los operativos armados minuciosamente en los bunker electorales y relegaron a un segundo plano a la incidencia decisiva de los punteros.
Esta vez, las campañas volvieron a extenderse y la influencia de las maquinarias clásicas emergieron sin contemplaciones, como en los viejos tiempos.
Durante la previa, las 24 horas cuadrillas de militantes recorrieron las calles para imponer sus carteles y, en algunos casos, dañar los portales ajenos, con operativos «saturación» en toda la ciudad.
«Dale, apuren… ¿Tenés los folletos?… No te dije que llamaras la put… Suban, la traffic sale… Vos te vas en la otra, parten para Banda Norte… Che, a Oncativo no llegó nada…», en cada sede partidaria todo fue urgencia y al llegar a los barrios hubo múltiples promesas sobre lo que se tiene y lo que jamás llegará. Todo vale para la lógica partidaria.
La contienda del próximo domingo reflotará todos los condimentos de las estrategias «a la vieja impronta», en la que fuertes desembolsos de dinero y alta participación militante confluirán en una contundente movilización.
El oficialismo, que impulsa la candidatura de Juan Jure, y el justicialismo, representado en la figura de Miguel Minardi, utilizarán 200 taxis y remises por sector para trasladar a votantes.
Cada unidad tiene un costo promedio de 400 pesos por  jornada y los choferes realizarán 10 viajes hasta finalizar la votación. Al menos 3 vecinos participarán de cada traslado a los centros educativos.
Los partidos dispondrán de un militante por vehículo en alquiler para asegurar que el votante llegue al establecimiento, emita su voto y regrese a su vivienda. Esta vez, no le podrán colocar el voto en el bolsillo porque se aplicará por primera vez la boleta única.
A los punteros a cargo de los traslados se sumará un ejército estimado en mil personas que incluye a dirigentes, candidatos, militantes y allegados a los sectores partidarios. Además, los partidos dispondrán de fiscales en todas las mesas y un equipo a cargo de llevar insumos y coordinar la estrategia oficial.
Al finalizar la votación, en cada bunker habrá centros de datos a partir de los informes que llegarán desde las escuelas y se dispondrán de cifras propias que surgirán de los boca de urna.
Las principales coaliciones que disputarán el Sillón de Mójica apelarán a «cortes» parciales en los sondeos para redefinir estrategías. Dispondrán de datos a las 11 de la mañana, las 13, las 15 y las 18 horas. Según lo que revelen las respuestas del electorado en cada distrito, apelarán a una profundización en los mecanismos de presencia barrial.
Dirigentes y punteros también podrán utilizar sus autos para trasladar votantes y se presume, aunque jamás se formalice, que habrá recursos económicos para los referentes barriales «que consigan los votos».
La campaña con promesas millonarias, anuncios sin precedentes, caravanas por toda la ciudad, actos multitudinarios, abrazos y besos a vecinos que quizás no vuelvan a ver durante 4 años y largas sesiones en los medios, comienza a llegar a final. El operativo del Día D será la última batalla, donde aún arden las trincheras.

Commentarios

commentarios

Compartir