Asumió Ruíz y señaló que no pretende una Universidad «para crear capataces»

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Ante un Aula Mayor colmada, Marcelo Ruíz y Javier Salminis como rector y vice, respectivamente, de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
En coincidencia con la postura impulsada durante la campaña, Ruíz estuvo acompañado por organizaciones sociales, sindicales, representantes de pueblos originarios, funcionarios y dirigentes de su estructura política.
Estuvieron en el lugar los ex rectores Leónidas Cholaky, Roberto Seiler y Alberto Cantero y el gran ausente fue el intendente Juan Jure.
En su discurso cuestionó fuertemente las políticas neoliberales, fundamentalmente las ejercidas durante la década del 90, y señaló que no pretende una Universidad «para crear capataces»
El nuevo rector resaltó que debe ser «masiva e inclusiva»y destacó que se debe avanzar en terminar con el ocultamiento de las desigualdades educativas.
«Hoy fue una jornada de mucha emoción porque se pone en juego la palabra y el abrazo. La inclusión educativa está formada por la palabra y la emoción. Pero, al mismo tiempo hay un compromiso y una responsabilidad para conducir la Universidad», formuló en conferencia de prensa.
Ruiz consideró que es posible generar una irrupción de cambios al manifestar que «este proceso fue caracterizado por una construcción en red y colectiva de las propuestas».
«Esta red se va apropiar de las propuestas y las llevará a cabo, mas allá de la figura de un rector. Cualquier transformación si no va acompañada por el colectivo, no se produce», sostuvo.
El Rector dijo que sus primeros proyectos apuntarán a vincular la casa de altos estudios con la red municipal, los programas escolares, la red de salud pública y los espacios barriales.
Al ser consultado sobre la ausencia de Jure, el mandatario universitario explicó que «está justificada».
«Está de viaje, nos comunicamos ayer y hemos acordado reunirnos la semana que viene entre los equipos de la Universidad y la Municipalidad para comenzar a discutir los programas. También vamos a convocar a los municipios de la región», expresó.

Discurso

“El conocimiento debe ser un acto maravilloso de relación fraterna con el mundo material y humano, de autoconstrucción del sujeto y del sujeto colectivo… esta maravilla aparece obturada por un orden social que lejos de potenciar lo creador reduce el sujeto a una cosa, a un objeto, deshumanizándonos. Es por eso que, además de interpretar el mundo, de lo que se trata es de transformarlo, de tal modo que podamos restaurar el vínculo humano, construyendo una sociedad de iguales. No queremos una visión omnipotente de la universidad, la tarea de humanización es una tarea de los pueblos, de lo cual nosotros no somos la luz que ilumina el proceso, somos una de las tantas antorchas que reuniéndolas a todas, sí pueden alumbrar y anunciar un mundo nuevo”. Así cerró su alocución el flamante rector de la Universidad.
El doctor en matemática, tras saludar a las autoridades presentes, a las organizaciones sociales de las que dijo sentirse parte y a su familiares y amigos que –puntualizó- lo sostienen en la vida, planteó su discurso considerando el acto de asunción como “un momento pedagógico, de invitación a la palabra, al concepto, desde una gestualidad fraterna que toda institución educativa, académica y pública debe tener”.
Y remarcó: “¡Miren, qué maravillo, aquí en esta sala hay palabra, teoría, cuerpos, música, color, abrazo. Todo eso está presente aquí, en una relación fraterna, eso es lo público!”, al tiempo que invitó a imaginar “desde nuestra responsabilidad como sujetos de la Universidad pública, tránsitos, caminos colectivos hacia el horizonte de una sociedad plenamente democrática”.
Citó a Paulo Freire para remarcar que “la educación es de naturaleza política… siempre no estamos posicionando frente a la realidad…” y habló de “una sociedad de iguales y de procesos educativos en esa dirección”, lo cual dijo: “Nos propone pensar en términos dialécticos –nunca en forma lineal-, nos invita a debatir la relación universidad-mundo, la cual es una relación no explícitamente clara, ya que supone diálogos  que nos reenvían a dimensiones epistemológicas, institucionales, socio-políticas, culturales pedagógicas, pero sobre todo nos sugiere poner en el centro la auto-construcción de los sujetos, en tanto sujetos sociales, emancipados y emancipadores”.
“Quiero plantear la necesidad de construir la universidad desde el mundo”, lo cual puntualizó: “Tiene que ver con darse una política por la verdad que des-oculte, desde el rigor metodológico y el compromiso con la construcción del conocimiento desde una ética pública, que haga visible la matriz actual que hace que esta sociedad de iguales hoy no sea una realidad”.
Seguidamente, el rector Marcelo Ruiz trazó un análisis global y se refirió a algunas tendencias mundiales que operan en el escenario internacional, marco en el criticó con dureza a la propuesta mundial de la globalización neoliberal, a la cual ubicó en las antípodas de cualquier construcción emancipadora. Y citó Eduardo Grüner y Samir Amin para fustigar al “discurso ideológico dominante, el de la globalización neoliberal, el del poder concentrado, aquel poder no ejercido democráticamente, aquel poder que no es el poder popular, que nos habla de globalización, de democratización global y, baya paradoja, de multiculturalismo y de sociedad del conocimiento”.
En este marco subrayó que el capitalismo significó para unos pocos la feliz mundialización y globalización, mientras que para la mayoría de los pueblos, dentro de ellos los del sur, “el desastre consistente en la exclusión, la explotación de sus trabajadores y el saqueo de los recursos naturales” y remarcó: “Este orden mundial ha demostrado que es un orden colonial y profundamente racista”.
Luego, citó a Pablo González Casanova, para decir: “La creciente exclusión ya es una realidad en el mundo… el nuevo orden mundial se asemeja a un apartheid universal…”. Y retomó a Grüner para afirmar: “Lejos estamos del reconocimiento solidario de culturas diferentes”. Y citó a Slavoj Zizek e indicó que en esta sociedad “los productos del trabajo humano adquieren la forma de mercancías” y “las relaciones cruciales entre las personas asumen la forma de relaciones entre cosas, entre mercancías, y en vez de relaciones inmediatas entre personas, tenemos relaciones sociales entre cosas”.
“Así, en un mundo de mercancías, los derechos sociales desaparecen. La educación en particular deja de ser un derecho para convertirse en un bien de mercado, en un objeto de transacción. En el mundo mercantil hay objetos, no hay sujetos de derecho”.   “ La Universidad no es un ámbito de formación de capataces, es un lugar de creación cultural, de formación ciudadana…”
El rector afirmó que a ese orden pertenece la vieja universidad e invitó a pensar otra universidad que “colabore en la construcción de una globalización contra-hegemónica, que aporte en la de-construcción del orden neocolonial, que reconozca que el sujeto o los sujetos de la construcción de un mundo de iguales son las amplias mayorías, son los sujetos populares, de los cuales los trabajadores de la Universidad formamos parte”.

Y siguió: “ la Universidad no se fortalecerá si no se inscribe en la reconstrucción de un proyecto de nación” y “la educación superior debe tener como objetivo ser masiva… hay que luchar contra el prejuicio elitista de que la educación superior es sólo para los cuadros dirigenciales de la sociedad… la Universidad no es un ámbito de formación de capataces, es un lugar de creación cultural, de formación ciudadana… la universidad puede comprometerse con el conjunto del sistema educativo público para ayudar a des-ocultar las razones de esas exclusión, que están vinculadas a los procesos diferenciales de apropiación de la renta”.   “La ciencia básica es el reaseguro de un proyecto nacional independiente”
“Nuestra construcción debe asentarse en la potenciación fortalecimiento de la red interinstitucional pública: universidad y municipios, universidad y escuela, universidad y red de salud pública, universidad y red inter-universitaria nacional, latinoamericana y mundial, universidad y organismos estatales de producción e innovación tecnológica”, sostuvo el flamante rector de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Al tiempo que remarcó: “Es necesario contar con más producción científica, más ciencia básica, sin descuidar la vinculación con los procesos tecnológicos, pero la ciencia básica es el reaseguro de un proyecto nacional independiente”.
Y agregó: “El sur tiene derecho a la producción científica propia, es desde el sur y desde la periferia del mundo, que en forma articulada con todas aquellas instituciones de todos los países del mundo que no tenga formato mercantil, que podremos asentarnos para pensar y construir una nación libre y un mundo de iguales”. “Nuestra producción debe asentarse en una política de la verdad, es decir, pensar desde la perspectiva del género humano y no desde lo intereses mezquinos del mercado o de los grupos. El conocimiento puede jugar un papel a favor de la dominación o de la emancipación, nosotros decidimos por la segunda opción”, sostuvo el rector Ruiz e instó: “Tenemos que asumir una epistemología de la humildad, que no contraponga conocimiento científico a saberes populares. La visión de que la Universidad es la ‘casa de la alta cultura’ avala la negación de los saberes locales, de nuestros pueblos originarios, en definitiva de los saberes populares, aportando a la injusticia cognitiva y, por ende, a la injusticia social”.
Finalmente, sostuvo: “Uno de los problemas serios que es necesario abordar es la fragmentación entre claustros y entre disciplinas. Reconstruir la Universidad como totalidad, superando las perspectivas corporativas”.

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