Se cumplen 25 años de la vuelta olímpica de River en la Bombonera

0
Compartir


La semana previa no tuvo otro tema de conversación en las calles y en los cafés futboleros: si los jugadores de River se animarían o no a dar la vuelta olímpica en el propio reducto de Boca. Los de Núñez ya habían sido ganadores del certamen, pero estaban ante la oportunidad que sueña todo hincha desde su nacimiento. Las opiniones eran para todos los gustos y el país aguardaba con ansias aquel momento. Finalmente llegó el día domingo y el campeón de la temporada 1985/1986 salió al trote a la cancha y, en vez de enfilar hacia su parcialidad para saludar, comenzó a correr en forma de círculo sobre los límites del campo de juego. Sí, “El Millonario” festejaba en la “Bombonera” ante la mirada de unos fanáticos “xeneizes” furiosos por la medida adoptada. Comenzaron a arrojar de todo para impedirlo, pero las cartas ya estaban echadas y los dirigidos por Héctor “El Bambino” Veira llevaron a cabo uno de sus principales placeres históricos.
La fiesta fue completa durante los 90 minutos que se disputaron en cancha. De la mano de un Norberto Alonso inspiradísimo, “La Banda” superaría ampliamente a su rival y lo terminaría derrotando sin atenuantes, para terminar de diseñar una tarde que permanecerá grabada a flor de piel en la memoria de los fanáticos riverplatenses.
Eso no sería todo, porque existió otro condimento extra que agregó emoción y autenticidad a una tarde que jamás se olvidará: la utilización de una pelota naranja, la cual se usó en los primeros 45 minutos de partido. Según palabras de Alonso, el “Superclásico” se jugó el primer tiempo con un esférico de ese color porque Hugo Gatti pasó en la semana por Adidas y, previendo que la cancha estaría llena de papeles blancos, eligió la naranja. Y el árbitro de aquel encuentro, Francisco Lamolina, no se opuso en utilizarla. River ganó 2-0, el “Beto” convirtió los dos tantos y el “Millonario” festejó como nunca en la “Bombonera”.
Ese día, River había llegado a La Boca siendo campeón del fútbol argentino, ya que se había consagrado con Vélez en el “Monumental”. Más allá de la importancia de este hecho, los motivos mencionados hicieron que el “Superclásico” ganara en importancia y quedara marcado como uno de los inolvidables para el público que aquella vez fue visitante. Fue allí cuando Alonso puso, con un precioso cabezazo, el 1-0 con el exótico balón. La corrida desenfrenada del crack “millonario” y su interminable festejo besando la camiseta de cara a la parcialidad local también quedó en la retina del público. Ya en el segundo tiempo, se amplió la diferencia con otro gol del “Beto”, de tiro libre con desvío en Passucci, el cual fue con la clásica pelota blanca.
Por un lado, el campeón, el mejor equipo que tenía Argentina por aquellos años; por el otro, un equipo que sólo quería que la fiesta se apacigüe. Sin embargo, más allá de las intenciones, el festejo fue para quien fue superior.
Ese histórico, famoso y siempre recordado gol de la pelota naranja fue a los 23 minutos del primer tiempo. Centro desde la derecha de Roque Alfaro e impecable frentazo de Alonso, que ingresó por el segundo palo. El 2-0 llegó en el complemento: tiro libre en la puerta del área que iba al primer palo, Passucci levantó los brazos, la pelota dio en sus puños, se desvió y descolocó a Gatti. “Si no era gol, era penal”, afirmó el “Beto”. Resultado final. Triunfo histórico. Recuerdo eterno.
Además de todos los condimentos y ribetes históricos que tuvo ese Boca – River de hace 25 años, también marcó el último Superclásico en su trayectoria personal de Alonso, quien convirtió los dos tantos y fue la figura de un equipo que conducido por Héctor Veira ese mismo año logró la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental.

DATOS DEL PARTIDO:

Boca: Gatti; Di Natale, Higuaín, Passucci, Hrabina; Melgar, Olarticoechea, Hoyos, Tapia; Rinaldi y Graciani.
Suplentes: Genaro, Dykstra, Sánchez, Stafuza y Torres.
DT: Mario Zanabria.

River: Pumpido; Saporiti, Ruggeri, Karabin, Montenegro; H. Enrique, Gallego, Alfaro, Morresi; Amuchástegui y Alonso.
Suplentes: Goycochea, Borelli, Gorosito, Centurión y Villazán.
DT: Héctor Veira.

Árbitro: Francisco Lamolina

Cancha: Boca Juniors.

Commentarios

commentarios

Compartir