Ginecólogos se plean en pleno parto

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Están tan acostumbrados a los escándalos cotidianos que  es difícil dejar estupefactos a los italianos. Pero el país está hoy conmovido por el drama que tuvo por escenario del sábado por la noche a una sala de partos del principal del policlínico de Messina, uno de los principales de  Sicilia. Allí, los dos ginecólogos que asistían a una parturienta de 30 años  discutieron, se insultaron y terminaron a trompadas, causando un retardo de casi una hora en el nacimiento de un bebé que por poco no costó la vida a madre e hijo.
Los dos médicos fueron suspendidos en sus funciones y los carabineros del puerto siciliano investigan para averiguar si son responsables de delitos que podrían llevarlos a la cárcel. El director de ginecología, Domenico Granese, también castigado por las autoridades del policlínico universitario, trató de disminuir el gravísimo hecho asegurando que la pelea “entre estas dos cabezas calientes” no tuvo que ver con la hemorragia que sufrió Laura Salpietro por el retardo en el parto, que obligó a extirparle el útero para salvarla. Tampoco con los dos paros cardíacos que sufrió al nacer Antonio Molonia y que obligaron a ponerlo en coma farmacológico.
Es probable que el bebé haya sufrido daños cerebrales por la cianósis. Su padre, Matteo Molonia, de 37 años, que se encontraba fuera de la sala de partos fue quién llamó a los carabineros cuando escuchó los gritos y trompadas y vio al ginecólogo de su mujer, Antonio De Vivo, que era retirado con una mano ensangrentada.
Al parecer De Vivo no advirtió la intervención ginecológica, que se presentaba normal, al médico a cargo de la sala, Vincenzo Benedetto, quién le impidió proseguir la tarea. La discusión y los puñetazos no fueron el resultado de “fútiles motivos”, sino al parecer una pelea de muchos millones que hay entre los ginecólogos de Messina por conseguir pacientes para sus consultorios privados en los que hay costosos aparatos electrónicos importados que pagar.
El ministro de Salud Pública, Ferrucio Fazio, interrumpió sus vacaciones y confesó su rabieta por lo que ocurría. Hoy llegará a Messina para ver que pasa en el principal policlínico de la ciudad. “Episodios como este ocurren sobre todo en algunas regiones donde se derrocha el dinero publico de la sanidad”, dijo.
La alusión directa fue a las regiones del subdesarrollado sur de Italia y a su gestión sanitaria, caracterizada por muchos escándalos de mala medicina combinada con millones de euros que el Estado paga a clínicas privadas convencionadas con las regiones.
La Orden de los Médicos italianos decidió enviar una comisión disciplinaria a Messina y tomar si es necesario “justas medidas” contra los médicos. Ayer,  un fiscal de los tribunales del puerto siciliano envió avisos judiciales a cinco médicos. Hoy se anuncio que el estado de salud de madre e hijo ha mejorado, pero persisten los temores de que el bebé sufra  daños cerebrales irreversibles, en cuyo caso se agravaría la situación de los dos ginecólogos que convirtieron en un ring a la sala de partos.

Fuente: Clarín

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