Tarifas del EMOS: cruce político por los aumentos y la segmentación aplicada
- Telediario Digital

- 14 ene
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A los fuertes incrementos denunciados por vecinos se sumó una discusión política por el reparto del ajuste: desde la oposición aseguran que los barrios privados tuvieron subas menores, mientras que el EMOS defendió el esquema tarifario y negó errores en la facturación.
La llegada de los cedulones del inmobiliario y del Ente Municipal de Obras Sanitarias (EMOS) generó una fuerte polémica en Río Cuarto. Vecinos de distintos sectores de la ciudad comenzaron a advertir aumentos interanuales muy por encima del 40% que el Municipio había informado al presentar el presupuesto, con casos que alcanzan y superan el 100%.
Durante las últimas horas, a Telediario llegaron numerosos mensajes de contribuyentes que compararon lo abonado en 2025 con los nuevos valores de 2026. Departamentos, viviendas familiares y jubilados relataron subas que duplican —y en algunos casos más que duplican— el monto del año pasado, tanto en el pago anual como en la modalidad mensual, lo que reavivó el malestar por el impacto en la economía doméstica.

Desde la oposición, el director del EMOS Lucas Castro aseguró que el principal cambio fue el aumento de los mínimos tarifarios. Según explicó, el 73% de las cuentas pasará a pagar un mínimo que puede llegar hasta los 50 mil pesos, una decisión que impacta de forma generalizada y que, en muchos casos, genera subas interanuales cercanas o superiores al 100%.
“Los aumentos superan rotundamente a la inflación y al IPC”, sostuvo.
Castro también cuestionó la segmentación aplicada y afirmó que el ajuste no fue acompañado por un estudio que determine el costo real del servicio. Además, planteó que mientras barrios privados y sistemas de agua en bloque tendrían incrementos cercanos al 30%, el resto de la ciudad afronta subas mucho mayores.
“Es una decisión política: el mínimo se usó como ajuste tarifario”, remarcó, y advirtió que el esquema termina impactando con más fuerza en sectores medios y trabajadores.
Ante estas acusaciones, desde el EMOS salieron a responder. El director técnico administrativo del ente, Ramiro Congestre, negó que exista un trato preferencial hacia los barrios privados y explicó que en esos sectores el agua se comercializa en bloque, sin mantenimiento de redes internas por parte del organismo, lo que modifica la estructura del costo.
En ese sentido, afirmó que, en términos absolutos, las boletas en barrios cerrados superan ampliamente los valores promedio del resto de la ciudad.
Desde el organismo también aclararon que la tarifa se calcula a partir de múltiples variables —metros construidos, superficie del terreno y ubicación del inmueble— y remarcaron que no hay errores generalizados en la facturación ni posibilidad de revisar los montos ya emitidos.
Además, destacaron que existen herramientas de acompañamiento para jubilados y personas que no puedan afrontar el pago.
Con los vencimientos en marcha y los reclamos aún activos, la polémica por las tarifas del EMOS suma así un nuevo capítulo. El debate ya no gira solo en torno a los porcentajes de aumento, sino también sobre quiénes absorben el mayor peso del ajuste y bajo qué criterios se definió la actualización de un servicio esencial.




