Los incendios de Los Alerces y puerto patriada avanzan en simultáneo y amenazan a Cholila y Esquel
- Telediario Digital

- 27 ene
- 2 Min. de lectura
Los focos activos en el Parque Nacional Los Alerces y en la zona de Puerto Patriada se reactivan por el clima extremo, la sequía y el viento. Brigadistas advierten por la falta de recursos y el riesgo creciente para poblaciones enteras de Chubut.
Los incendios forestales que afectan al Parque Nacional Los Alerces y a la zona de Puerto Patriada avanzan en simultáneo y mantienen en vilo a la provincia de Chubut. Las condiciones meteorológicas —sequía extrema, altas temperaturas y fuertes ráfagas de viento— reactivaron ambos frentes y profundizaron un escenario que ya es considerado crítico.

Según relataron brigadistas y referentes territoriales, el fuego presenta un comportamiento extremo que obliga a priorizar la defensa de las zonas pobladas. En ese contexto, Cholila aparece rodeada por dos focos separados por pocos kilómetros, mientras crece la preocupación por un posible avance hacia Esquel, una ciudad de más de 35 mil habitantes.
El cuadro se agrava por la falta de recursos humanos y materiales. Brigadistas denuncian desmantelamiento de programas clave como el sistema nacional de manejo del fuego, salarios desactualizados y despidos en áreas sensibles.
“Recursos hay, lo que falta es decisión política”, advirtieron desde las brigadas locales, en medio de jornadas extenuantes y condiciones de trabajo límite.

La emergencia expone además el impacto federal de estas crisis: comunidades rurales que pierden su forma de vida, familias evacuadas, ganado en riesgo y una biodiversidad irrecuperable. En muchos puntos, los propios vecinos organizan brigadas comunitarias para intentar contener las llamas, muchas veces sin la capacitación ni el equipamiento necesarios, poniendo en riesgo sus propias vidas.
Mientras se aguarda por lluvias abundantes —la única variable que podría modificar el escenario—, el avance del fuego vuelve a instalar un debate de fondo: la prevención, la inversión sostenida y la responsabilidad política frente a desastres que se repiten año tras año en el interior profundo del país. La Patagonia arde, y la respuesta estatal vuelve a quedar bajo la lupa.




