Para Valverde, Nicolás «se pudo haber ido por voluntad propia»

0
Compartir

Dijo que el joven «había decidido no volver con su familia». Aseguró que «fue visto varias veces después del 14 de septiembre» y refutó la pista de las drogas.

Para intentar refutar los argumentos que decidieron la detención de los Vargas, acusados por la desaparición de Nicolás Sabena, el abogado defensor, Jorge Valverde, intentó por todos los medios hacer caer la versión de que el joven fue visto por última vez en la quinta de los sospechosos.
En la audiencia de la Cámara Primera del Crimen, en donde también estuvieron presentes el fiscal Julio Rivero y el abogado querellante José Sagarraga, Valverde consideró que «es falso decir que Nicolás tuvo el último contacto en la quinta».
Ante los jueces Jorge Piovano, José Varela Geuna y Virginia Emma, consideró que «había motivos para pensar que se podía ir por su propia voluntad» al señalar que «fue su madre lo echó de su casa y el optó por no regresar».
«El joven tomaba decisiones, a diferencia de lo que se intenta analizar de la autopsia psicológica. Se quiso ir y se fue. A lo mejor, ni sabe que lo están buscando», subrayó.
El abogado apeló al testimonio del remisero Walter Bustos y otras declaratorias en la causa que indicarían presuntos maltratos que habría recibido Nicolás en su hogar.
«Si el fiscal no vio estas pruebas debería ser enjuiciado y sacado de su cargo», sentenció.

Llamada

En relación al último contacto telefónico de Nicolás con su familia, ocurrido el 14 de septiembre de 2008, Valverde consideró que no se puede asegurar que se haya producido en la quinta de los Vargas.
«La antena que receptó la comunicación incluía a la quinta pero también otros lugares. La fiscalía nunca investigó el alcance de la antena», afirmó.

«Otros lo vieron»

El defensor de los Vargas (José Francisco Vargas (67) su esposa Adelina Flores (51) y sus hijos, Lucía Inés Vargas Flores (21) y José Vargas Flores) afirmó que en el expediente surgen «numerosos testimonios, algunos irrefutables» que indican haber visto a Nicolás Sabena después del 14 de septiembre.
Recordó que hay quienes aseguraron haberlo visto en un baile Villa Ascasubi el 13 de febrero de 2009, en Villa Mercedes, en San Juan y hasta en Mar del Plata.
Sin embargo, Valverde puntualizó en el testimonio de un primo de Nicolás, quien relató haber estado el 20 de septiembre de 2008 junto al joven y otro amigo en un bar. Incluso indicó que le dió una entrada para el festejo por la primavera, que se produciría un día después.
También, expresó que dos consultoras laborales – «una de ellas con fuerte amistad con la familia Sabena»- ratificaron que Nicolás fue el 16 de septiembre a buscar trabajo al lugar.

Móvil

El doctor Valverde refutó la visión del móvil del hecho que impulsó la fiscalía y que refería a una presunta deuda que habría mantenido Nicolás con los Vargas. Ese habría sido el motivo para la desaparición forzada.
«Esto surge del relato del remisero Bustos, quien asegura que Nicolás le habría quitado dinero a su padre para pagarle a un presunto proveedor de drogas. Este motivo de sospecha no tiene pruebas», subrayó.
Destacó que «Bustos dice que Nicolás era consumidor de estupefacientes y que lo llevaba a comprar a distintos kioscos».
«¿Cómo se entiende que el joven saliera a buscar droga a otros lugares si supuestamente la tenía a mano en la quinta? Esto no tiene sentido», argumentó.
También se preguntó, «¿cómo es posible que para cobrar una deuda lo privaran de la libertad? ¿No sería más razonable que lo dejaran libre para que consiguiera la plata?».
Finalmente, Valverde cuestionó que se haya utilizado el testimonio como testigo de sus defendidos en la argumentación de la acusación.

A juicio

Antes de retirarse del Palacio de Tribunales, el fiscal de Cámara Jorge Medina -quien no estuvo presente en la audiencia- adelantó que la elevación a juicio podría concretarse en mayo del año que viene.

Commentarios

commentarios

Compartir