Los libros Pop Ups

0
Compartir

La complejidad está ingresando en los componentes más simples de la vida.

 Así lo indica la mixtura de técnicas artísticas como el “origami” (técnica japonesa) y la maquetación (arte de hacer maquetas) en papel. Pero…¡La realidad aumentada no es nueva! Lo cierto es que, en la actualidad se está hablando mucho de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, de la complejidad en el diseño de interfaces para forjar entornos en 3D o desarrollar realidades aumentadas. David Carter, ingeniero y autor de libros pop-up, nos explica qué es un libro pop-up: “es un libro en tres dimensiones con piezas que se mueven: lengüetas, pestañas, ruedas. Cuando lo abres se convierte en tridimensional. No hay nada que se pueda montar a máquina”. Es como constituyendo mundos en papel. Lo que gusta de esta creación es la interactividad, el lector tiene que tocar el libro, tirar de las lengüetas, y eso es lo que atrae a la gente. No todos los libros pueden ser buenos libros pop-up, según el autor a veces los libros son buenos pop-up, y a veces no. Para la historia de estos libros nos remontaremos a principios del siglo XIV, ya que por entonces los primeros libros pop-up eran libros con piezas móviles. En el siglo XV ya había un libro con una rueda que se movía. Era un libro sobre astrología. En la modernidad, en los años sesenta, una empresa llamada Intervisual Communications, de los Estados Unidos, fue la responsable del actual renacimiento de los libros pop-up. Alemania e Inglaterra fueron los primeros, puesto que se fabricaban en Alemania, pero también se publicaban y se vendían en Inglaterra. Muchos proyectos los ponen en marcha algunas de las editoriales más importantes de los Estados Unidos, y también se elaboran muchos libros en Inglaterra. Son los principales países que elaboran libros pop-up. Hoy en día, toda la producción se ha trasladado a Asia. Se cree que los libros pop-up están viviendo un momento de auge, aunque ya hace veinte años que son muy populares; la popularidad y el éxito dependen de tres ingredientes básicos. El primero es que las editoriales, los escritores y los ilustradores creen buenos libros. El segundo es una buena fabricación que es un proceso muy complejo. Y el tercero, que al público en general le sigan gustando los pop-up. Mientras se den estos tres factores tendremos libros pop-up. Hay cursos de arte tridimensional donde seguramente enseñan ingeniería del papel y pop-up como parte de las asignaturas, pero no estoy al tanto de ningún curso, en concreto, que enseñe ingeniería del papel. Es un arte el trabajar con diseños tridimensionales en papel. A menudo se empieza por el concepto del libro, y luego a diseñar la ingeniería del papel, las ilustraciones y las palabras para que encajen con este concepto. Son formas muy simples, pero cuando se combinan se convierten en estructuras mucho más complejas. Sólo se está limitado por la imaginación del autor, y por el hecho de que tiene que realizarse a mano. Son los dos elementos que tenemos que tomar en cuenta para realizar un libro pop-up. Hay que pensar primero que los materiales pueden pegarse al papel, se puede usar todo lo que pueda pegarse al papel, pero hay que tener en consideración, a la hora de añadir otros materiales, en la seguridad del lector, pensar por ejemplo ¿Este hierro puede dañar a algún niño? Pero siempre hay que añadir materiales distintos, buscando materiales nuevos para los libros.
La ingeniería del papel utiliza cuarenta y cuatro estructuras combinadas para realizar estructuras mayores y más complejas.
El hombre culto que solo habla, y no tiene la capacidad de bucear detrás de las ricas páginas de un libro, nunca penetrará hasta el fondo del corazón humano.
LIC ELENA FARAH

Commentarios

commentarios

Compartir